Se trata de una propiedad ubicada sobre calle Itatí. Según relató la inquilina, el propietario llegó sin una orden de desalojo, ingresó por la fuerza a la vivienda, rompiendo puertas y la sacó a ella junto a sus hijos “a rastras”.
En diálogo con Medios Rioja, Zulma, inquilina de la vivienda contó que el dueño de la propiedad, “me había alquilado de palabra”. Dijo que el hombre le alquiló la casa por 7 mil pesos, al mes siguiente le subió la tarifa a 8 mil y posteriormente a 9 mil. “Cada mes me iba aumentando”, aseguró y mencionó que en un momento, debido a la pandemia, ella le manifestó que no podía pagar ese monto, que le iba a pagar la mitad hasta que pudiera reunir el dinero, y “él aceptó y no volvió más en toda la pandemia”.
Ahora, aseguró: “Vino me pateó la puerta, a un nene de ocho años me lo sacaron de la cama afuera. Las tres mujeres me la querían sacar a mi nena. A mi me sacaron de las rastras”, narró la mujer.
Por su parte, la hija del propietario contó su versión y explicó quela propiedad es suya, “fue prestada a amigos de mi hermano porque estaban con necesidades. Al tiempo otras personas habitaron la casa y después nos enteramos que corrieron de la casa a los chicos”.
Hoy, mencionó: “Mi papá trajo los caños para limpiar las cañerías, como hace cada tanto. La señora nos dijo que no nos podía abrir. Queremos abrir la puerta y resulta que nos cambiaron la cerradura”, exclamó y enfatizó: “Nos quieren usurpar la casa. Le estamos diciendo que se vayan y no se quieren ir. No hay contrato porque se la prestamos al chico”.
