Diputados bonaerenses de Unión, Renovación y Fe critican el veto de Milei a la ley universitaria y apoyan la Marcha Federal. «Sin educación pública no hay movilidad ascendente».
El bloque bonaerense de Unión, Renovación y Fe, compuesto por diputados que inicialmente apoyaron a Javier Milei, volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional. En esta ocasión, expresaron su respaldo a la Marcha Federal Universitaria y se pronunciaron en contra del veto presidencial a la ley de financiamiento universitario.
Gustavo Sergio Cuervo y Constanza Moragues Santos, quienes lideran este bloque disidente, reafirmaron su compromiso con la educación pública a través de un comunicado oficial. «La educación pública es un emblema e histórico orgullo de nuestro país», afirmaron los legisladores, tomando una postura contraria a la que ha adoptado el Gobierno de Milei.
Los legisladores apuntaron directamente al presidente de la Nación, llamándolo a reconsiderar su postura respecto al veto de la ley que aumentaría los fondos para la educación superior. «Llamamos a la reflexión al presidente Javier Milei para que no lleve adelante el veto a la Ley de Financiamiento a las Universidades Nacionales», afirmaron en su comunicado.
Este mensaje de disconformidad con el Gobierno marca una nueva ruptura entre el bloque de Unión, Renovación y Fe y su antiguo referente político. El veto de Milei ha generado una creciente tensión no solo dentro del oficialismo, sino también entre sus exaliados.

Defensa de la educación pública y el artículo 14 de la Constitución
El bloque de diputados argumentó que el equilibrio en las cuentas públicas no debería comprometer derechos fundamentales, como el acceso a la educación. «El cuidado de las cuentas públicas debe ser prioridad para la gestión de gobierno, pero sin desatender las políticas públicas y los derechos esenciales de aprender y enseñar, expresados en el artículo 14 de la Constitución Nacional», añadieron.
En sintonía con otras fuerzas políticas como el peronismo y el radicalismo, los diputados disidentes concluyeron que «sin educación pública resulta imposible pensar la movilidad ascendente», reforzando así su postura en defensa de la ley de financiamiento.
