Fundido en un abrazo con el gobernador Quintela, el atleta sólo tuvo palabras de agradecimiento, y pidió perdón por ser el foco de días de búsqueda. El gobernador lo abrazó, lo consoló y rápidamente descendió a la zona del hospital, acompañado por una gran caravana de autos, ambulancias, camionetas oficiales y particulares.
Sus hermanas también estaban en la zona del Club Legislativo, junto al intendente y el ministro de Seguridad. Allí, José no paró de agradecer y pedir disculpas.
