En el programa de Eduardo Feinmann, el periodista Pedro Rosemblat lanzó una fuerte advertencia al oficialismo. “Los libertarios tienen derecho a creer que no van a fracasar, pero créanme, van a fracasar”, afirmó con énfasis, generando repercusión inmediata en redes y en el propio estudio.
Rosemblat insistió en que su declaración no es una provocación, sino una lectura política sobre el futuro del Gobierno. “Los gobiernos pasan y los pueblos quedan”, sostuvo, subrayando que son las sociedades las que soportan las consecuencias de los errores de gestión.
Con un tono directo y cargado de definiciones, el comunicador remarcó que “los pueblos siempre quedan para recoger lo que los gobiernos dejan” y advirtió que “la historia es testigo de que las promesas sin sustento se desmoronan”. Sus palabras se instalaron rápidamente en el debate público.
