Dirigentes europeos cerraron filas tras las declaraciones de Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos “necesita” Groenlandia por seguridad nacional y designó a un enviado especial para trabajar en su anexión.
Francia, la Comisión Europea y varios gobiernos defendieron la soberanía danesa y rechazaron cualquier intento de apropiación territorial.
Groenlandia es territorio danés desde 1380 y alberga una base estadounidense clave para la defensa antimisiles, autorizada por Copenhague desde la Segunda Guerr.a Mundial.
Aunque expertos advierten que EE.UU. podría tomar la isla sin resistencia, Europa analiza escenarios de defensa ante una amenaza inédita entre aliados.
