Tylor Chase fue trasladado en ambulancia para una retención médica temporal, pero no fue internado y terminó siendo liberado en plena madrugada. Hubo un segundo intento y una retención de aproximadamente 36 horas, durante la cual estuvo limpio, aseado y lúcido. Aun así, rechazó ingresar a un programa de rehabilitación, aunque sí escuchó la información que le ofrecieron.

Un nuevo equipo de crisis volvió a evaluarlo y tomó la misma decisión, al no representar un peligro inmediato para sí mismo ni para otros, no podían retenerlo contra su voluntad.

Shaun Weiss, quien en este momento lo apoya dijo:
“Todos los recursos estuvieron disponibles para él, y aun así no hubo un sistema que realmente pudiera ayudarlo. ¿Nuestra única opción era verlo marchitarse en la calle?”
La policía de Riverside confirmó que su equipo especializado le ofreció de manera constante apoyo en salud mental y tratamiento de adicciones, pero Tylor se mantuvo cooperativo y respetuoso, aunque firme en su negativa.

Weiss pidió a todas las personas:
– No grabarlo
– No darle dinero
– Tratarlo con respeto
– Y, si alguien lo ve, mostrarle humanidad sin invadirlo
