River Plate atraviesa un verano intenso, marcado por decisiones de alto impacto deportivo e institucional y por contratiempos físicos que afectan de lleno la planificación del plantel. Mientras los dirigentes y Marcelo Gallardo evalúan la posibilidad de contratar a Sebastián Villa, una negociación que genera fuerte controversia, el equipo sufrió la lesión de dos de sus figuras en el inicio de la pretemporada en San Martín de los Andes.
La posible llegada de Sebastián Villa
La bomba del verano está activada en River. Los dirigentes del club y el cuerpo técnico analizan la opción de contratar a Sebastián Villa, delantero colombiano que tuvo una condena por violencia de género. Según trascendió, el futbolista habría sido ofrecido y, lejos de descartar la alternativa, en el Monumental estarían dispuestos a acelerar las gestiones si logran cerrar la operación a un bajo costo.
La eventual llegada del ex Deportes Tolima, Boca, Beroe Stara Zagora e Independiente Rivadavia genera un fuerte rechazo en parte del colectivo riverplantense y en amplios sectores de la sociedad futbolística. En ese contexto, una concreción del pase sería considerada explosiva, ya que implicaría atravesar un límite en una institución que se identifica con el lema de vivir y jugar con grandeza.
De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, en las oficinas del Monumental estarían dispuestos a afrontar las consecuencias de una decisión polémica con un objetivo prioritario: dejar atrás lo que consideran la peor temporada futbolística de los últimos 15 años. En la intimidad de la mesa de decisiones, el contexto deportivo aparece como un argumento central.
El debate se profundiza al contrastar esta postura con los principios institucionales de River, que cuenta con un protocolo para la prevención e intervención ante situaciones de discriminación y violencias de género y que modificó su estatuto incorporando un cupo femenino. Aun así, en las más altas esferas de poder consideran que el beneficio deportivo de sumar a un futbolista al que definen como “un crack” dentro de la cancha podría estar por encima de ese marco.
La ecuación que manejan contempla una inversión cercana a los 4 millones de dólares y el costo de asumir la conflictividad que podría generar la transferencia. Una combinación que, cuanto menos, abre un debate profundo y prolongado en el mundo River.
Un inicio de pretemporada con malas noticias
En paralelo a la discusión por el mercado de pases, River comenzó la pretemporada en San Martín de los Andes con un escenario complejo. Dos de sus referentes sufrieron lesiones que los marginarán de gran parte del proceso preparatorio, afectando la planificación de Marcelo Gallardo de cara a los compromisos de 2026.
La preocupación se encendió tras el cierre de una jornada de entrenamientos, cuando se confirmó que Franco Armani sufrió una lesión muscular en el gemelo derecho y Marcos Acuña un traumatismo en el dedo gordo del pie izquierdo. En el caso del arquero, el diagnóstico preliminar indica al menos tres semanas de inactividad, lo que compromete su presencia en el debut del Torneo Apertura 2026 ante Barracas Central.
La situación de Armani fue advertida durante la práctica vespertina del domingo y obligó al cuerpo técnico a contemplar alternativas. En ese contexto, Jeremías Ledesma y Ezequiel Centurión deberán mantenerse preparados ante la posibilidad de ocupar el arco en el inicio de la temporada.
La situación de Acuña y el armado del plantel
Por su parte, la molestia de Marcos Acuña tiene origen en un pisotón sufrido durante la competencia oficial y que reaparece de manera esporádica. Las primeras evaluaciones médicas indican que no se trata de una lesión grave, aunque la persistencia del dolor genera atención en el cuerpo técnico.
Este escenario coincide con la inminente llegada de Matías Viña, quien arribará desde Flamengo para competir por el puesto tras la salida de Milton Casco, lo que le otorga a Gallardo una alternativa adicional en el sector izquierdo.
River viajó a la Patagonia con un plantel de 33 jugadores, integrado por refuerzos, regresos y varios juveniles. Con Gallardo al frente, el club busca fortalecer su estructura futbolística, dejar atrás los resultados insatisfactorios del año anterior y recuperar protagonismo tanto a nivel local como internacional.
Con la mirada puesta en el Torneo Apertura 2026 y la fase de grupos de la Copa Sudamericana, el conjunto de Núñez trabaja para llegar en las mejores condiciones posibles, aunque el arranque de la pretemporada dejó en claro que el camino estará atravesado por desafíos deportivos y decisiones que generan debate.
