“Viviendas arrasadas, animales muertos y bosques reducidos a cenizas”. Puerto Patriada y Epuyén viven una tragedia ambiental y social sin precedentes: evacuaciones, pérdidas totales y comunidades devastadas. “No queda nada”.
Mientras el fuego avanza, “el Estado nacional está ausente”. Hubo dólares para “F-16 inservibles”, pero “no hubo plata para hidroaviones ni helicópteros” que apaguen incendios forestales. Prioridades al revés: “se paga deuda externa antes que cuidar la vida, la tierra y el futuro”.
“Chubut se quema” y el gobierno de Milei “mira para otro lado”.
