La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA),La Rioja, expresa su más enérgico rechazo al proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Gobierno Nacional, cuya sanción se prevé para febrero de este año.
«Advertimos a la comunidad y a nuestros afiliados que esta medida no representa una «modernización», sino un ataque directo al corazón del sistema solidario de salud: las Obras Sociales Sindicales», indicaron desde el sindicato.
El punto más crítico de esta reforma es la reducción de la contribución patronal destinada a las obras sociales, que pasaría del 6% al 5%. Esta aparente reducción de «costos» para los empresarios se traduce en una pérdida millonaria de recursos (estimada en más de 100.000 millones de pesos mensuales a nivel nacional) que financian las prestaciones médicas de millones de familias argentinas.
Desde ATSA La Rioja denuncian que:
Pone en riesgo el PMO (Programa Médico Obligatorio): Con menos ingresos, las obras sociales no podrán sostener el costo de las prestaciones básicas, medicamentos y tratamientos de alta complejidad que hoy garantizamos.
Afecta a los sectores más vulnerables: El desfinanciamiento impacta directamente en la cobertura de discapacidad, que hoy consume casi el 90% del Fondo Solidario de Redistribución.
Transferencia de recursos: Esta reforma es una transferencia directa desde la salud de los trabajadores hacia la rentabilidad empresarial. Menos aporte patronal significa menos salud para el empleado.
Desprotección de la familia trabajadora: Al debilitar a la obra social, se empuja a los trabajadores a un sistema público ya colapsado o a prepagas privadas inalcanzables para el salario promedio.
El derecho a la salud no se negocia
La salud es un derecho humano fundamental, no una variable de ajuste fiscal. El sistema de obras sociales es el único que garantiza equidad: donde el que más gana ayuda al que menos tiene, y el sano sostiene al enfermo. Romper este equilibrio es condenar a miles de argentinos a la desprotección sanitaria.
ATSA La Rioja, junto a la Intersindical de nuestra provincia y la CGT, se declara en estado de alerta y movilización permanente. Exigimos a nuestros legisladores nacionales que defiendan el sistema de seguridad social y no voten leyes que desmantelen el derecho a la salud de quienes día a día sostienen el sistema sanitario de la provincia y el país.
