Mientras se ultiman detalles por Hinestroza, Riquelme y Delgado trabajan para destrabar una operación compleja con San Lorenzo.
Boca cerró —al menos en lo esencial— una negociación que se extendió más de lo esperado y ya comenzó a enfocarse en la siguiente. La llegada de Marino Hinestroza está prácticamente sellada, a falta de algunos detalles menores, y en el club confían en que el colombiano arribará en los próximos días, lo que permitirá dar vuelta la página y concentrarse en el próximo refuerzo.
Con ese escenario, el Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme y con Marcelo Delgado como uno de los protagonistas centrales, ya trabaja para sumar a otro delantero. El nombre apuntado es el de Alexis Cuello, actual jugador de San Lorenzo, una operación que hasta ahora tuvo más versiones que avances concretos, pero que sigue siendo una prioridad para el Xeneize.
La negociación por Alexis Cuello
El interés de Boca por Cuello se mantiene firme, aunque el camino para avanzar no resulta sencillo. Una de las alternativas que se analizan es ofertar por el 60% del pase que pertenece a San Lorenzo. Sin embargo, el otro 40% de la ficha está en manos de Almagro, club que también exige recibir el monto correspondiente por su parte.
En ese contexto, Alejandro Oliva, tesorero de Almagro, confirmó en los últimos días que la institución pretende dos millones de dólares por el porcentaje que posee. De este modo, quien quiera quedarse con el 100% del pase del delantero de 25 años deberá desembolsar cerca de cinco millones de dólares, ya que San Lorenzo pretende tres millones por su participación mayoritaria.
Los números y el escenario en San Lorenzo
Si Boca decidiera avanzar únicamente por el porcentaje que tiene San Lorenzo, todavía quedaría por resolver la situación del 40% restante, que podría negociarse de manera independiente con Almagro. Al mismo tiempo, el Ciclón se muestra reticente a desprenderse de Cuello por expreso pedido de su entrenador, Damián Ayude, aunque la necesidad de ingresos económicos aparece como un factor determinante.
Este punto abre otro capítulo dentro de la negociación, que no depende exclusivamente de Boca, pero que lo involucra de manera directa. San Lorenzo podría aliviar su situación financiera si concreta la venta de Elías Báez al Atlanta United y también la de Jhohan Romaña a otro destino, tras el interés de River. De darse ambas transferencias, el club de Boedo cubriría su urgencia económica y ya no tendría la obligación de vender más futbolistas, lo que podría complicar aún más la salida de Cuello.
Otro nombre en carpeta en Boedo
Además del delantero, Boca también tiene en carpeta a Gastón Hernández, defensor central de San Lorenzo, cuyo pase está valuado en cuatro millones de dólares. No obstante, la situación es similar a la de Cuello: una operación compleja, con un club vendedor que no quiere desprenderse fácilmente de sus piezas y con números elevados sobre la mesa.
Competencia y charlas en marcha
La operación por Cuello suma un condimento adicional: en los últimos días, el delantero recibió un sondeo del Fluminense, lo que le agregó competencia a Boca en la negociación. El interés del club brasileño, con mayor poder económico, aparece como un factor a considerar en el desarrollo de la historia.
Por ahora, lo concreto es que Boca ya inició las charlas formales entre clubes como primer paso, luego de los contactos iniciales con el entorno del jugador. El Xeneize pidió cotización, analiza variantes y busca la forma de avanzar para sumar a Cuello, su nuevo gran objetivo en este mercado de pases que, tras Hinestroza, promete seguir sumando capítulos.
