El intendente de la Capital, Armando Molina, anunció la declaración de la Emergencia Vial por un plazo de 150 días, como respuesta al estado crítico de la trama vial urbana. La medida se da en un contexto marcado por las intensas lluvias y el impacto del ajuste nacional, factores que profundizaron el deterioro de calles y avenidas en distintos sectores de la ciudad.
Desde la gestión municipal señalaron que la prioridad absoluta será garantizar la seguridad y la transitabilidad de los vecinos. En ese marco, se dispuso el despliegue intensivo de todos los equipos operativos para ejecutar un plan de bacheo y recuperación de calzadas, con el objetivo de brindar una respuesta inmediata a las demandas más urgentes.
El Ejecutivo municipal remarcó que el bacheo será el eje central de las tareas durante el período de emergencia, concentrando recursos y esfuerzos en los puntos más afectados. La iniciativa busca mitigar riesgos, mejorar la circulación y sostener condiciones mínimas de infraestructura vial en un escenario económico adverso.
