La diputada nacional cuestionó con dureza la media sanción del proyecto en el Congreso, apuntó contra los gobernadores que apoyaron la medida y analizó la autocrítica necesaria dentro del peronismo.
En diálogo con MEDIOS RIOJA, la diputada Hilda Aguirre de Soria expresó su profunda preocupación tras la aprobación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional. Para la legisladora, el avance de esta normativa representa una vuelta al pasado y una afrenta directa a los trabajadores. «La ley es un retroceso total y absoluto. Es volver al odio al peronismo», sentenció, vinculando el escenario actual con una construcción política basada en el rechazo a las conquistas sociales.
La referente riojana no ahorró críticas hacia sus pares regionales, marcando una clara diferencia con la postura adoptada por el Ejecutivo provincial. «La traición fue de los gobernadores de Salta, Tucumán y Catamarca, no de Ricardo Quintela», disparó Aguirre de Soria, subrayando que esa actitud resulta «cada vez más dañina» para el bloque. Asimismo, llamó a la reflexión electoral de cara al futuro, señalando que en ocasiones se le resta importancia al momento de emitir el voto.
Respecto a la situación interna del movimiento, la diputada realizó una fuerte autocrítica sobre el vínculo con la sociedad. «El peronismo abandonó la calle, la militancia, el cuerpo a cuerpo con la gente. Abandonó el territorio y eso hizo que la gente no tenga en claro ciertas cosas», analizó. No obstante, se mostró optimista respecto al mediano plazo, asegurando que para el 2027 se debe armar un frente común, dejando de lado intereses personales para recuperar el triunfo electoral.
Finalmente, Aguirre de Soria se refirió a la ausencia de su par riojano, Sergio Casas, en la votación, desestimando las versiones de acuerdos espurios. Explicó que los legisladores también sufren contratiempos de salud o familiares y fue tajante al defender la gestión local: «Le ponían responsabilidad a nuestro Gobernador, y si a esta altura no queda en claro cuál es la postura, ya no soy yo quien deba hablar», concluyó, indicando que será el propio Casas quien dé las explicaciones pertinentes.
