Desde Casa Rosada calificaron de «antidemocráticas» las declaraciones del gobernador riojano sobre la continuidad del mandato de Javier Milei. En un clima de ruptura total, La Libertad Avanza ya proyecta a la provincia como un distrito prioritario para disputar el poder en 2027.
La relación entre el gobernador Ricardo Quintela y la administración de Javier Milei atraviesa su punto más crítico tras las recientes declaraciones del mandatario provincial. Quintela sostuvo que el peronismo debe evitar que el presidente llegue al final de su mandato en diciembre de 2027, lo que desató un fuerte malestar en Balcarce 50. Si bien evitaron una confrontación pública masiva, puertas adentro los funcionarios libertarios no ahorraron calificativos: “Es una bestia. No tiene autoridad política y no mide las consecuencias de sus actos”, sentenciaron fuentes oficiales.
Desde el entorno presidencial consideran que los dichos de «El Gitano» son una provocación para garantizar su «subsistencia política» ante la falta de recursos discrecionales. “Aunque no nos importa, no nos parecen correctos los comentarios antidemocráticos”, expresó un importante funcionario nacional. En este contexto, el Ejecutivo Nacional ha decidido excluir a Quintela de las rondas de diálogo político, profundizando el aislamiento de la provincia en el marco de las negociaciones por reformas estructurales.
La disputa ya no es solo retórica, sino electoral. El oficialismo nacional confirmó que La Rioja se ubica segunda en su ranking de prioridades, detrás de Buenos Aires, para las elecciones de 2027. En los despachos oficiales ya suena con fuerza el nombre de Martín Menem para volver a disputar la gobernación. “Estará en los riojanos si dan lugar a lo nuevo o se quedan con los mismos de siempre”, argumentan desde el armado libertario, anticipando una batalla frontal contra el PJ local.
Finalmente, el Gobierno Nacional vincula el endurecimiento del discurso de Quintela con la situación financiera de la provincia y el recorte de transferencias. Según explicaron desde el entorno de Milei, el malestar del gobernador responde a que su administración dependía históricamente de subsidios estatales: “Como este Gobierno solo gira lo que corresponde y él no está dispuesto a acomodar el gasto, patalea”, concluyeron tras calificar el accionar del riojano como el de una «fuerza de choque».
Con información de INFOBAE
