El letrado analizó la denuncia del fiscal Stornelli contra el gobernador riojano. Si bien calificó las expresiones como «desafortunadas» desde lo político, aseguró que no existen elementos técnicos para una imputación criminal.
En diálogo con MEDIOS RIOJA, el abogado penalista Pedro Despuy se refirió a la reciente denuncia presentada por el fiscal Carlos Stornelli contra el gobernador Ricardo Quintela, tras sus declaraciones en medios nacionales. Para el especialista, el planteo judicial no tiene sustento en el Código Penal: «A mi entender, desde el ámbito penal no veo ningún delito en estas expresiones que ciertamente me parecen desafortunadas desde lo político o institucional, pero no veo configuración de delito alguno», sentenció.
Respecto a las figuras de instigación a la violencia o sedición que propone la denuncia, Despuy explicó que la ley exige requisitos específicos que no se cumplen en este caso. «Es cuando en un medio amenazan con la comisión de un delito de peligro común, o infunden temor. Nada de eso hay en las declaraciones de Quintela», detalló el abogado, aclarando que, aunque los dichos dieron lugar a interpretaciones desestabilizadoras, no alcanzan para configurar una conducta delictiva bajo el marco democrático actual.
Asimismo, el penalista remarcó la importancia de diferenciar la crítica política de la responsabilidad penal. Según su visión, el hecho de que un funcionario opine que un gobierno no pueda llegar al término de su mandato, sin precisar métodos fuera de la ley, no es punible. «Como funcionario, puede criticar, pero no significa que sea un delito penal. Estas opiniones tienen que ser penalizadas desde el plano político, no desde lo judicial», sostuvo con firmeza durante la entrevista.
Finalmente, Despuy advirtió sobre el peligro de judicializar las declaraciones públicas y el debate de ideas. Para el letrado, la justicia debe intervenir solo como una instancia extrema y no para dirimir confrontaciones de carácter institucional. «El derecho penal no puede ser utilizado para penar un debate político», concluyó, desestimando así que el avance de la causa de Stornelli tenga un asidero técnico sólido.
