El operativo se realizó el jueves por la noche en el barrio Talleres. La mujer de 50 años quedó a disposición de la justicia tras la denuncia de un hombre de 77 años, a quien le sustrajeron el teléfono mientras realizaba un trámite.
Efectivos de la Comisaría de Famatina llevaron adelante un allanamiento este jueves, cerca de la medianoche, en una vivienda del barrio Talleres. El procedimiento se dio en cumplimiento de un oficio del Juzgado de Instrucción N° 2, en el marco de una causa por el hurto de un teléfono celular Motorola G4. El hecho habría ocurrido en las oficinas del Registro Civil de Plaza Nueva, donde la víctima, un jubilado de 77 años, se encontraba realizando trámites personales.
Según informaron las fuentes policiales, el resultado de la requisa fue «negativo respecto del secuestro del teléfono buscado, pero positivo en cuanto a la detención de una mujer de 50 años», quien se desempeña como empleada del mencionado organismo público. A pesar de no haber hallado el dispositivo en el domicilio, la orden judicial firmada por el juez Jorge Jalil contemplaba de antemano la detención de la sospechosa para resguardar la investigación.
Desde la fuerza explicaron que, en este tipo de procesos penales, la privación de la libertad puede fundarse en «elementos incorporados previamente al expediente o en la necesidad de resguardar la investigación». Por este motivo, la mujer fue trasladada y quedó alojada a disposición del magistrado interviniente, mientras se analizan nuevas pruebas que podrían comprometer su situación procesal en los próximos días.
Actualmente, la causa se encuentra bajo la intervención del juez Marcelo Carrizo —quien subroga al doctor Jalil— y del fiscal Ariel Ormeño. La justicia deberá definir el futuro de la detenida en función de las actuaciones que se incorporen al legajo, mientras continúa la búsqueda del equipo tecnológico denunciado por el vecino damnificado.
*La foto es meramente ilustrativa
