En un fuerte cruce en redes sociales, la Vicepresidente respondió a los cuestionamientos sobre su conducta protocolar y lanzó duras críticas hacia la figura del titular de la Cámara de Diputados.

La tensión política se trasladó al plano digital tras las quejas que circularon sobre el comportamiento de Victoria Villarruel. Ante el comentario de un usuario que señalaba que incluso Martín Menem se habría molestado por el uso del teléfono móvil durante una actividad oficial, la Vicepresidente no dudó en recoger el guante y contestar con ironía.
En su descargo, Villarruel minimizó el incidente del celular y puso el foco en las tensiones internas con el Poder Ejecutivo. «Más grave fue la acusación de golpismo que sugirió el Presidente», sentenció, comparando las críticas protocolares con los señalamientos políticos que recibió recientemente.

Respecto a la figura del riojano Menem, la funcionaria lanzó una respuesta cargada de sarcasmo sobre su formación y estilo. Afirmó entender que alguien «tan refinado, distinguido y con amplios conocimientos de protocolo, ceremonial y chupamedismo» no haya podido tolerar compartir el espacio con ella.
El cruce generó una rápida repercusión en las redes, exponiendo una vez más las rispideces en el vínculo entre los principales referentes del oficialismo en el Congreso. La mención directa a la falta de tolerancia de Menem marca un nuevo capítulo en la interna que mantiene en vilo a la dirigencia local y nacional.
