El Gobierno nacional enfrenta un escenario económico complejo tras conocerse las estimaciones privadas para el segundo mes del año. Pese a los intentos oficiales por contener el índice, el consenso de las consultoras ubica la inflación de febrero más cerca del 3% que del 2%, una cifra que enciende las alarmas en el Palacio de Hacienda.
La decisión del Ejecutivo de abortar la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) no fue un detalle técnico, sino una maniobra política de alto impacto. El nuevo indicador, que buscaba actualizar la ponderación de los servicios públicos en el gasto familiar, habría reflejado con mayor nitidez el peso real de las tarifas en los bolsillos.
Esta determinación, que derivó en la renuncia de Marco Lavagna, permitió que el número final se mantuviera «contenido» bajo la metodología antigua. Según los analistas, con el índice actualizado, la inflación de febrero se habría ubicado cómodamente por encima del 3%.
Las estimaciones de las consultoras
Las principales mediciones privadas coinciden en que la desaceleración respecto al 2,9% de enero es, en el mejor de los casos, marginal:
Consultora Proyección de Febrero
Analytica 2,8%
Eco Go 2,7%
Equilibra ~2,7%
C&T Asesores Económicos 2,6%
LCG, por su parte, registró una tendencia incluso más elevada que la del primer mes del año, confirmando que el piso inflacionario sigue siendo alto.
Un primer trimestre que agota el Presupuesto
El dato resulta crítico para la gestión de Javier Milei. El Presupuesto 2026 aprobado por el Congreso proyectaba una inflación anual del 10,1%. Sin embargo, de mantenerse el rango actual, el Gobierno consumiría la meta de todo el año apenas cumplido el primer trimestre.
El principal motor de esta resistencia a la baja es el rubro de servicios, que representa el gasto fijo e impostergable de los hogares. Para marzo y los meses venideros, la presión no cede:
Transporte: Aumentos del 7,7% en colectivos del AMBA y 3,25% en el subte (boleto a $1.363).
Energía y Agua: Subas proyectadas de entre el 4% y el 5%.
Combustibles y Peajes: Incrementos de hasta el 19% en rutas nacionales, potenciados por la suba del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente.
El efecto en cadena de los costos logísticos sobre los precios finales plantea un desafío de difícil resolución para un Gobierno que ha hecho de la baja de la inflación su principal bandera política.
