Tras una serie de ataques cibernéticos a las cuentas bancarias de una firma local, la Policía Federal logró capturar en Buenos Aires al principal sospechoso. El delincuente había diversificado el botín en múltiples cuentas para intentar ocultar el rastro del dinero.
En un importante operativo llevado a cabo en el barrio porteño de Palermo, efectivos policiales lograron la detención de un hombre acusado de liderar una millonaria estafa contra una empresa radicada en nuestra provincia. El hacker, que contaba con un pedido de captura activo, está señalado como el responsable de una defraudación que asciende a los $275 millones.
El modus operandi consistió en un ataque directo a las cuentas bancarias de la firma damnificada. Según detallaron las fuentes policiales, una vez que el sospechoso obtuvo el control de los fondos, el dinero fue «transferido y redistribuido en distintas cuentas para intentar dificultar su rastreo», en una maniobra de triangulación financiera típica de los delitos informáticos complejos.
La investigación, que demandó semanas de análisis técnico y seguimiento, permitió localizar el paradero exacto del implicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. «Tras intensas tareas investigativas, logramos establecer su paradero y concretar la detención del masculino», confirmaron las autoridades respecto al éxito del procedimiento.
El detenido, cuya identidad se mantiene bajo reserva por disposición judicial, fue trasladado y ya se encuentra «a disposición de la Justicia», donde deberá responder por los cargos de defraudación y ataque informático. Se espera que en las próximas horas se brinden más precisiones sobre si existieron cómplices en la provincia que facilitaran el acceso a los datos de la empresa.
