Un informe de la Universidad Católica Argentina reveló un dato preocupante sobre la alimentación de los trabajadores de nuestro país.
La situación alimentaria en el ámbito laboral ha alcanzado niveles críticos. Según los datos presentados por Lucrecia Freije, integrante del ODSA-UCA, en MEDIOS RIOJA, seis de cada diez trabajadores con empleo formal no logran cumplir con las cuatro comidas diarias debido a la falta de recursos. «El 61% de los asalariados se saltea una comida al día por razones económicas», detalló la especialista, quien advirtió que el panorama podría ser aún más grave en el sector informal.
El estudio también pone el foco en la degradación de la nutrición y la falta de beneficios corporativos. Un 80% de los trabajadores reconoció que disminuyó la calidad de su alimentación, mientras que apenas el 44% recibe algún tipo de aporte económico por refrigerio por parte de sus empleadores. Esta brecha acentúa la vulnerabilidad de quienes, a pesar de tener un sueldo, no logran cubrir sus necesidades básicas.
Ante este escenario, Freije planteó la posibilidad de replicar modelos de otros países de la región para mitigar el impacto. «La experiencia de otros países como Brasil y México implementan un monto diario para gastar en la jornada laboral», explicó, señalando que en Argentina esto aparece como una solución viable. Sin embargo, aclaró que la implementación de comedores propios es compleja, ya que «no todas las empresas podrían, por los recursos que esto requiere».
Finalmente, la investigación resalta que la presencia de un espacio de comida en el lugar de trabajo influye positivamente en el bienestar del empleado. Al no contar con este beneficio o con un monto específico para alimentación, muchos trabajadores terminan destinando esos recursos a otros gastos, descuidando su nutrición durante la jornada laboral.
