A casi medio siglo del último golpe cívico-militar, la identificación de restos óseos en el predio del ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “La Perla”, en Córdoba, marcó un hito en la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
El anuncio fue realizado este miércoles en el Juzgado Federal 3 de Córdoba por el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, junto a familiares de las víctimas, integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), querellantes y especialistas que participaron de la investigación.
El trabajo permitió identificar a 12 personas secuestradas durante la dictadura, aunque una familia solicitó que el nombre de su ser querido no sea difundido por el momento.
Quiénes son los desaparecidos identificados
Los nombres dados a conocer corresponden a hombres y mujeres secuestrados entre 1976 y 1977 en distintos puntos del país:
- Ramiro Sergio Bustillo
- José Nicolás Brizuela
- Raúl Oscar Ceballos Cantón
- Adriana María Carranza o Cecilia María Carranza
- Carlos Alberto D’Ambra
- Alejandro Jorge Monjeau
- Mario Alberto Nívoli
- Elsa Mónica O’Kelly Pardo
- Oscar Omar Reyes
- Eduardo Jorge Valverde Suárez
- Sergio Julio Tissera
Las historias reflejan trayectorias diversas: estudiantes universitarios, trabajadores, profesionales y militantes que fueron secuestrados en operativos clandestinos y permanecieron desaparecidos durante décadas.
En el caso de las hermanas mellizas Adriana y Cecilia Carranza, el análisis genético permitió determinar que los restos pertenecen a una de ellas, aunque no se pudo precisar a cuál debido a su parentesco.
Cómo fue el hallazgo en La Perla: Excavaciones y evidencia clave
Las tareas fueron realizadas por el EAAF durante 2025 en la zona conocida como “Loma del Torito”, dentro del predio de La Perla, en La Calera.

Allí se encontraron restos óseos humanos aislados y mezclados, en un área donde los investigadores ya sospechaban la existencia de enterramientos clandestinos a partir de testimonios y reconstrucciones históricas.
El operativo contó con la colaboración del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Un trabajo que continúa
Según confirmaron las autoridades, en 2026 se retomarán las tareas de prospección y excavación para continuar con la búsqueda de más víctimas.

El juez Vaca Narvaja destacó que el hallazgo forma parte de más de 20 años de trabajo sostenido y remarcó la necesidad de continuar con recursos estatales para profundizar la investigación.
Testimonios: entre la emoción y el duelo
Los familiares de las víctimas expresaron una mezcla de alivio, tristeza y agradecimiento tras conocerse la noticia.
Rodolfo, hijo de Oscar Omar Reyes, sostuvo: “Lograron darnos lo que nos quitaron”, y agradeció a los organismos de derechos humanos que sostuvieron la lucha durante décadas.
Elena, hija de Ramiro Bustillo, describió el momento como “una alegría inmensa” y afirmó que se abre “una nueva etapa de duelo”, al tiempo que valoró el trabajo científico del EAAF.
En la misma línea, Elizabeth, hija de Raúl Ceballos Cantón, expresó: “Queríamos darle a mi papá una identidad, saber que está acá y darle la paz que merece”.
También hubo un fuerte llamado a quienes aún no aportaron información o muestras genéticas para avanzar en nuevas identificaciones y permitir que más familias conozcan el destino de sus seres queridos.
La importancia del EAAF y la memoria colectiva
El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense volvió a ser central en el proceso de reconstrucción histórica, combinando ciencia, investigación judicial y testimonios.
Durante la conferencia, se remarcó que este tipo de hallazgos permite cerrar etapas de incertidumbre, aunque también reabre el dolor de las familias, en un contexto donde los organismos de derechos humanos advierten sobre la persistencia de discursos negacionistas.
El caso de La Perla, uno de los centros clandestinos más emblemáticos del país, vuelve a poner en primer plano la magnitud del terrorismo de Estado y la vigencia de los reclamos por memoria, verdad y justicia.
