La construcción en crisis: empresas riojanas advierten por la parálisis de la obra pública y la falta de financiamiento
El sector atraviesa un panorama crítico debido a la morosidad bancaria y la interrupción de convenios nacionales. Desde el gremio empresarial buscan canalizar fondos específicos a través de la provincia para garantizar la supervivencia de las firmas y los puestos de trabajo.
El escenario para las empresas constructoras en La Rioja es de una incertidumbre total, marcada por una crisis que afecta a todo el territorio nacional. La falta de capacidad de los bancos para otorgar créditos a largo plazo y la parálisis de las obras con financiamiento nacional han dejado a las grandes firmas sin una salida clara, llevando a muchas de ellas a judicializar sus acreencias por las deudas acumuladas.
Desde el sector manifestaron que la situación es compartida por el conjunto de las provincias, lo que confirma un diagnóstico de parálisis generalizada. «Pensábamos que éramos pesimistas, pero el conjunto de las provincias manifiesta la misma situación», señalaron, destacando que los convenios con Nación están detenidos y sin interlocutores válidos que brinden respuestas.
Ante la falta de diálogo con la administración central, las empresas locales apuestan a fortalecer el vínculo con el Gobierno Provincial. El objetivo es que los fondos específicos destinados a la construcción de viviendas se utilicen estrictamente para ese fin. «Este diálogo con el gobierno provincial nos permite ir acordando pago de las deudas, y es lo único que nos queda porque ni siquiera la tercera o cuarta línea del gobierno nacional nos atiende», afirmaron.
Finalmente, la prioridad del sector es asegurar la continuidad de las fuentes laborales y la operatividad de las empresas riojanas en un contexto de asfixia financiera. La expectativa está puesta en que el flujo de fondos provinciales permita sobrevivir a la crisis actual, mientras las obras nacionales necesarias para el desarrollo del país permanecen totalmente paralizadas.
El sector atraviesa un panorama crítico debido a la morosidad bancaria y la interrupción de convenios nacionales. Desde el gremio empresarial buscan canalizar fondos específicos a través de la provincia para garantizar la supervivencia de las firmas y los puestos de trabajo.
El escenario para las empresas constructoras en La Rioja es de una incertidumbre total, marcada por una crisis que afecta a todo el territorio nacional. La falta de capacidad de los bancos para otorgar créditos a largo plazo y la parálisis de las obras con financiamiento nacional han dejado a las grandes firmas sin una salida clara, llevando a muchas de ellas a judicializar sus acreencias por las deudas acumuladas.
Desde el sector manifestaron que la situación es compartida por el conjunto de las provincias, lo que confirma un diagnóstico de parálisis generalizada. «Pensábamos que éramos pesimistas, pero el conjunto de las provincias manifiesta la misma situación», señalaron, destacando que los convenios con Nación están detenidos y sin interlocutores válidos que brinden respuestas.
Ante la falta de diálogo con la administración central, las empresas locales apuestan a fortalecer el vínculo con el Gobierno Provincial. El objetivo es que los fondos específicos destinados a la construcción de viviendas se utilicen estrictamente para ese fin. «Este diálogo con el gobierno provincial nos permite ir acordando pago de las deudas, y es lo único que nos queda porque ni siquiera la tercera o cuarta línea del gobierno nacional nos atiende», afirmaron.
Finalmente, la prioridad del sector es asegurar la continuidad de las fuentes laborales y la operatividad de las empresas riojanas en un contexto de asfixia financiera. La expectativa está puesta en que el flujo de fondos provinciales permita sobrevivir a la crisis actual, mientras las obras nacionales necesarias para el desarrollo del país permanecen totalmente paralizadas.
