El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), una institución fundamental para la identificación de personas apropiadas durante la última dictadura militar, atraviesa un fuerte recorte presupuestario que impacta directamente en su funcionamiento.
Creado en 1987 durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el organismo fue pionero a nivel mundial en la aplicación de la genética para la restitución de identidad. En sus más de cuatro décadas de historia, permitió identificar a 140 nietos apropiados, en un universo estimado de 500 casos.
La ciencia detrás de la búsqueda
El origen del BNDG se remonta a fines de los años 70, cuando las Abuelas de Plaza de Mayo comenzaron a buscar métodos científicos para identificar a sus nietos.
El desarrollo del índice de abuelidad
A partir del trabajo conjunto con especialistas internacionales, entre ellos la genetista Mary-Claire King, se desarrolló el denominado “índice de abuelidad”, un método que permite establecer el vínculo biológico entre abuelos y nietos con un 99,99% de certeza.

Este avance marcó un hito en la genética forense a nivel global y sentó las bases para la creación del Banco.
Un recorte presupuestario sostenido
Tras haber alcanzado su mayor nivel de financiamiento en 2022, con 6.100 millones de pesos constantes, el BNDG sufrió una caída acumulada superior al 57% en los últimos dos años.
El ajuste se distribuyó de la siguiente manera:
- 35,1% de recorte en 2024
- 30,1% en 2025
- 5,8% adicional en el presupuesto vigente
Según un informe del grupo Economía, Política y Ciencia, la reducción impactó con fuerza en los gastos de funcionamiento, que cayeron un 65,8%, y en la masa salarial, que descendió un 46% desde 2023.
Alerta crisis social

Pérdida de personal especializado
El recorte también se tradujo en una disminución significativa del plantel de trabajadores. Entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, el organismo perdió el 34% de su personal. De acuerdo con datos del Indec, pasó de contar con 47 empleados en noviembre de 2023 a 33 en enero de 2026.

Un impacto en la capacidad operativa
Cada salida implica la pérdida de profesionales altamente capacitados en genética forense, un campo que requiere años de formación específica.
Especialistas advierten que la falta de incorporación de nuevos recursos humanos genera una reducción progresiva de la capacidad operativa del organismo.
Cambios en su estructura institucional
En mayo de 2025, mediante el decreto 351/2025, el Gobierno modificó el estatus del BNDG.
El organismo pasó de ser descentralizado —con autonomía— a depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, perdiendo independencia administrativa.
La medida fue justificada como parte de una política de reducción del gasto público, aunque distintos sectores científicos advirtieron sobre sus posibles consecuencias.
Un referente internacional en genética forense
El BNDG es considerado un centro de referencia a nivel global en genética aplicada a derechos humanos.
Cuenta con acreditación internacional ISO/IEC 17025, que certifica su capacidad técnica para la identificación genética, y fue reconocido en 2018 por la Fundación Konex como una de las instituciones científicas más destacadas del país.
Además, su experiencia es tomada como modelo por países como Colombia y Perú en la búsqueda de personas desaparecidas.
Una tarea que continúa
Actualmente, el Banco recibe unas 120 consultas mensuales de personas que dudan de su identidad. Además de los casos vinculados a la dictadura, su trabajo se extendió a la identificación de víctimas en catástrofes, accidentes y situaciones de violencia contemporáneas.
