Los jefes comunales de Vinchina, Felipe Varela y General Lamadrid se reunieron con el Gobierno Provincial para manifestar su malestar ante la falta de aportes y el uso irregular de rutas riojanas por parte de la empresa.
Tras un encuentro clave con el ministro de Industria, Federico Bazán, los intendentes del Valle del Bermejo endurecieron su postura frente a la operadora Vicuña Corp., responsable de los proyectos Josemaría y Filo del Sol. Luis Orquera, jefe comunal de General Lamadrid, fue el encargado de expresar el descontento generalizado al denunciar la falta de compromiso de la firma con las comunidades de la zona. “Vuelvo a marcar el incumplimiento de la empresa a las normas locales en cuanto al uso de nuestros caminos y promesas vacías”, sentenció el mandatario de Villa Castelli.
El eje del reclamo radica en que la minera utiliza la infraestructura vial de La Rioja para sus operaciones en San Juan sin generar beneficios directos para la provincia. Orquera fue tajante al señalar que no se están respetando las leyes vigentes ni se cuenta con los permisos ambientales necesarios para el tránsito pesado por las rutas departamentales. Al respecto, el intendente advirtió: “Vicuña Corp. no cumple con nuestras leyes; no vamos a aceptar que nos falten el respeto y hagan promesas que no cumplen”.
Desde los municipios aclararon que la postura no es contra la minería en sí, sino contra la metodología de la empresa que excluye a la mano de obra local y a las PyMEs riojanas. Los jefes comunales sostienen que, mientras las obras avanzan, la provincia queda al margen de la renta y el desarrollo. “Los riojanos quedamos afuera mientras dejamos que utilicen nuestros caminos sin realizar ningún aporte, ni impositivo ni en puestos de trabajo”, denunció Orquera durante el pronunciamiento.
Finalmente, las autoridades locales condicionaron la continuidad del diálogo a la presentación de soluciones concretas y al cumplimiento de la normativa provincial. A pesar de las instancias previas de negociación en San Juan y Canadá, la paciencia de las comunidades parece haberse agotado ante la falta de respuestas. “Queremos que se respeten nuestros derechos y que la ley se cumpla. Si nos subestiman, se van a arrepentir”, concluyó el jefe comunal con firmeza.
