La Cámara Tercera de Apelaciones dio un giro rotundo a la causa que involucra a un profesional de la salud acusado de presunto abuso sexual durante una consulta médica. Tras analizar el expediente, el tribunal decidió revocar el procesamiento que pesaba sobre el médico, argumentando que la investigación actual no cuenta con elementos probatorios suficientes para sostener la acusación de manera concluyente.
El abogado defensor, Gonzalo Romero señaló que la resolución deja sin efecto la medida previa y ordena que el proceso regrese a la etapa de investigación penal preparatoria. Según el letrado, la denuncia se apoya casi exclusivamente en el testimonio de la mujer, el cual presentaría contradicciones de base fundamentales que debilitan la acusación frente a los estándares judiciales requeridos para avanzar hacia un juicio.
Un punto clave en la defensa ha sido el resultado de las pericias psicológicas realizadas al acusado. De acuerdo con el representante legal, los informes de los especialistas indican que el profesional no presenta un perfil compatible con el de un agresor sexual, un dato que la Cámara habría tenido en cuenta al momento de evaluar la consistencia de las pruebas recolectadas hasta la fecha.
Asimismo, la defensa desmintió las versiones iniciales que sugerían la existencia de múltiples víctimas. Sebastián fue enfático al aclarar que, a pesar del tiempo transcurrido y la exposición del caso, no se ha presentado ninguna otra denuncia formal por hechos similares, lo que desestima la teoría de un comportamiento sistemático o serial por parte del médico.
Finalmente, el abogado denunció el grave «perjuicio irreparable» que la exposición mediática ha causado en la vida del profesional. Más allá del terreno judicial, el médico ha sufrido la pérdida de su empleo en el sector privado y un fuerte deterioro en su salud económica y psicológica, debido a lo que consideran una instalación apresurada de una imagen negativa que no coincide con la realidad del expediente.
