Padres y docentes de la escuela Andrea Páez de Orquera se manifestaron tras la suspensión del desayuno y la merienda. «Con los chicos no», sentenciaron los vecinos, mientras la comunidad debe costear el pan de los alumnos.
La crisis económica y los ajustes aplicados por el Gobierno Nacional han golpeado el corazón de la comunidad educativa en Banda Florida. Desde el mes pasado, el director de la escuela Andrea Páez de Orquera confirmó que la institución ya no recibe los fondos destinados a la copa de leche, un recurso vital para garantizar la nutrición básica de los alumnos que asisten a la institución rural.
Un recorte que duele en las aulas
La escuela, que históricamente brindaba desayuno y merienda para asegurar que los niños comenzaran su jornada alimentados, se ha visto obligada a suspender el servicio. La preocupación de los docentes es extrema: en muchos casos, el alimento que recibían en la escuela era la principal fuente de nutrientes del día.
Ante la falta de respuestas oficiales, la comunidad de Banda Florida ha decidido no quedarse de brazos cruzados. Actualmente, los alumnos reciben pan casero gracias al aporte económico directo de padres y vecinos, quienes costean los insumos de sus propios bolsillos para que los chicos no pasen hambre durante las horas de clase.
El malestar social derivó en una manifestación bajo la consigna «Con los chicos no». Los padres expresaron su indignación comparando la austeridad exigida a las escuelas rurales con las noticias de beneficios y gastos difundidos a nivel nacional.
