Luego de varios días de tensión y cortes de calle, la empresa de seguridad comenzó a regularizar los pagos adeudados. Se reforzó la vigilancia en la zona para garantizar el normal funcionamiento del nosocomio.
Tras una exitosa instancia de mediación en la Secretaría de Trabajo, los trabajadores de seguridad que mantenían una protesta frente al Hospital Enrique Vera Barros decidieron levantar la medida de fuerza. El conflicto, que incluía la ocupación parcial de la calzada y reclamos por falta de pago e indemnizaciones, llegó a un principio de solución que devolvió la normalidad a la zona.
El director del hospital, Gabriel Goitea, confirmó que la empresa involucrada ya inició el cumplimiento de los compromisos asumidos. Según indicaron fuentes cercanas al conflicto, los pagos se están efectuando de manera progresiva y bajo un esquema de «cumplimiento diario», lo que ha generado un escenario de mayor confianza entre las partes.
«Día a día se está cumpliendo con lo pactado», señalaron voceros vinculados a la negociación, destacando que la previsibilidad financiera fue la clave para desactivar el reclamo.
Con este avance, se espera que el clima de tensión se disipe definitivamente mientras se monitorea que la firma complete la totalidad de los depósitos pendientes a los trabajadores.
