El diputado nacional Nicolás Trotta analizó el panorama político actual y la reorganización del Partido Justicialista (PJ), subrayando la necesidad de construir una propuesta electoral sólida y participativa de cara a los próximos desafíos democráticos.
Unidad y horizontalidad en el Peronismo
Trotta fue enfático al señalar que, si bien el PJ debe ser la «columna vertebral» de una propuesta de desarrollo para la sociedad, la magnitud de la crisis exige un frente que exceda los límites partidarios. «En el PJ no sobra nadie, pero no va a alcanzar solo con el peronismo para el desarrollo», afirmó.
En este sentido, propuso un esquema de horizontalidad que incluya a todos los sectores representativos del movimiento, mencionando específicamente a referentes como Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Uñac y Ricardo Quintela. Para el diputado, el liderazgo debe consolidarse a través del voto popular: «La manera de definirlo en democracia es a partir del voto de la sociedad. Una interna abierta, y quien gane, sea el candidato a presidente».
El rol de Ricardo Quintela
Al ser consultado sobre el gobernador de La Rioja, Trotta no escatimó en elogios y lo posicionó en el tablero nacional. «Quintela tiene mucho para aportar; sería un buen candidato a participar en una interna», aseguró.
El legislador recordó que el mandatario riojano fue uno de los primeros en advertir sobre las consecuencias de las políticas actuales. «Mucho de lo que advirtió Quintela se ha desplegado y el costo social es enorme», sostuvo, vinculando estas advertencias con la reciente movilización de personas con discapacidad y el desfinanciamiento de las universidades, hechos que calificó como muestras de la «crueldad y desaprensión» del Estado Nacional.
Rechazo a la «privatización» de la política
Finalmente, Trotta expresó su firme preocupación ante proyectos que buscan modificar el financiamiento de los partidos políticos. Si bien defendió las PASO como un instrumento que fortalece la democracia, se mostró tajante contra cualquier intento de privatización institucional.
«Las instituciones democráticas tienen que ser sostenidas por la sociedad, o terminan transformándose en propiedad de políticos. Cuando los propietarios no son la sociedad, el resultado es negativo. Este proyecto es un paso muy peligroso», sentenció.
