Nuevamente, la inseguridad golpea a la comunidad educativa. Delincuentes aprovecharon la falta de medidas de seguridad en el sector trasero para sustraer elementos esenciales para el comedor escolar.
El hartazgo y la impotencia se apoderaron una vez más del personal docente y padres de la Escuela N° 17, ubicada en el barrio Talacán. En la mañana de hoy, al ingresar al establecimiento, las autoridades constataron que la institución fue blanco de un nuevo hecho delictivo.
El botín de la desidia
En esta ocasión, los malvivientes se llevaron una garrafa de 10 kg de color gris, un elemento fundamental para el funcionamiento diario de la cocina escolar. Según las primeras pericias, el robo no es un hecho aislado, sino que responde a un patrón que se repite sistemáticamente.
«Es doloroso ver cómo nos roban lo poco que tenemos para los chicos. No es solo una garrafa, es el esfuerzo de toda una comunidad que se ve pisoteado una y otra vez», expresó una fuente cercana a la institución.
Sin detenidos
Hasta el momento, no hay personas demoradas por el hecho. La policía local realizó las actuaciones de rigor, mientras los vecinos del barrio Talacán exigen mayor presencia policial en la zona y una solución definitiva por parte del Ministerio de Educación para reforzar el perímetro escolar.
