En una resolución judicial sin precedentes para la provincia de La Rioja, la jueza Carolina Curtis falló a favor de Jesús Casas, un efectivo policial que fue víctima de una sistemática campaña de difamación y hostigamiento digital. La sentencia establece que su expareja deberá resarcirlo con una suma actualizada que ronda los 30 millones de pesos y realizar un pedido de disculpas público en redes sociales para intentar reparar el daño causado a su imagen.
Los hechos se remontan a los años 2018 y 2019, cuando Casas comenzó a recibir capturas de pantalla de amigos y colegas donde se lo atacaba de forma sistemática desde perfiles anónimos. El denunciante relató en MEDIOS RIOJA, que en ese momento mantenía un buen vínculo con su novia y que nunca imaginó que estaba durmiendo con el enemigo, ya que los ataques ocurrieron apenas al tercer mes de haber iniciado el noviazgo. La situación se tornó insostenible debido a la gravedad de las acusaciones, que incluían falsedades sobre su estado de salud, tratándolo de portador de SIDA, y calificándolo de deudor y golpeador.
Sobre el impacto de estas publicaciones, Casas confesó que lo que pasó ahora y lo que dice la justicia a su favor nunca imaginó que sea tan público a nivel provincial y nacional, agregando que mucha gente no le hablaba y lo discriminaba porque no podía explicarles a todos que no era cierto lo que se publicaba. El calvario personal se extendió incluso después de finalizar la relación, momento en el que descubrió una cuenta trucha creada en el teléfono de su expareja, lo que confirmó sus sospechas.
Tras la ruptura, la mujer no solo continuó con los ataques en su cuenta personal de Facebook, sino que radicó denuncias en Asuntos Internos y por Violencia de Género, afectando directamente la carrera profesional de Casas. El policía destacó que desde que inició todo esto se dictaron dos medidas, un cese de hostigamiento, porque lo dañaba psicológicamente de manera constante.
Gracias al asesoramiento del doctor Arrieta, se logró recabar la documentación y los testigos necesarios para que la Dra. Curtis dictaminara la millonaria cifra compensatoria. Jesús Casas manifestó que lo que le pasó a él no quiere que le pase a nadie, ni a un hombre ni a una mujer, porque es una situación muy fea. Actualmente, el equipo legal de la víctima analiza si la causa avanzará también hacia el ámbito penal para cerrar definitivamente este capítulo de hostigamiento.
