Esta medianoche la petrolera estatal introdujo cambios en los precios de sus combustibles, algo que no ocurría desde hacía un mes. La quietud anterior obedecía a una política empresarial en medio de la disparada del valor internacional del petróleo provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán. En San Nicolás los recientes ajustes fueron mínimos, pero la estabilización se asienta sobre precios que están entre 17% y 24% por encima de los niveles previos al conflicto en Medio Oriente.
El 2 de abril pasado la petrolera estatal YPF anunciaba un “buffer de precios” por hasta 45 días con miras a estabilizar el valor de sus combustibles en los surtidores. La medida era adoptada en medio de las variaciones ascendentes del precio internacional del barril de petróleo crudo (Brent), provocadas por el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, una guerra cuya que había sido declarada el 28 de febrero. No fueron 45 sino 30 días: finalmente, la forzada quietud en los precios de los combustibles llegó a su fin en las estaciones de servicio de San Nicolás en la medianoche de este martes. Las pizarras exhibieron muy ligeras variaciones, incluso algunas de ellas a la baja. Sin embargo, la plataforma de la actual estabilización de precios se asienta sobre valores que están –en promedio– un 21% por encima de los niveles previos al conflicto en Medio Oriente.
El “buffer”
El pasado 2 de abril, la petrolera YPF lanzaba un comunicado. “Hemos decidido realizar un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días, comenzando a partir del día de hoy. Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor”, indicaba la empresa.
La nota señalaba que “durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio”.
“Desde el comienzo de esta guerra en Medio Oriente, no buscamos especular con la alta volatilidad del precio internacional del petróleo, siendo nuestro objetivo generar valor en el largo plazo para nuestra compañía”, planteaba el texto.
El comunicado agregaba que “mediante este acuerdo buscamos renovar el compromiso honesto y moral con nuestros consumidores cuidando la demanda en un contexto de incertidumbre global”.
“Operamos en una economía de libre mercado: las empresas observamos la oferta y la demanda y definimos las mejores estrategias comerciales para acompañar a nuestros clientes”, concluía YPF.
