El diputado provincial Ismael Bordagaray dialogó con MEDIOS RIOJA, donde destacó la labor política que viene desarrollando el gobernador Ricardo Quintela, subrayando la importancia de su capacidad para dialogar con diversos sectores en un contexto de fragmentación. Para el legislador, la actitud de apertura que muestra el mandatario es un elemento diferenciador y necesario en la actualidad, ya que considera que la búsqueda de entendimientos es precisamente lo que el escenario político demanda para avanzar en soluciones concretas.
Bordagaray fue más allá al proyectar la figura de Quintela en el tiempo, asegurando que su gestión y su esfuerzo por unir voluntades tendrán un reconocimiento histórico de gran relevancia. Según su visión, el gobernador está llamado a desempeñar un papel protagónico en la organización y el fortalecimiento de las fuerzas que integran el campo popular, actuando como un nexo fundamental entre quienes comparten ideales y objetivos comunes para el bienestar social.
En cuanto a la metodología para definir los liderazgos y las candidaturas, el diputado hizo hincapié en que la prioridad absoluta debe ser la obtención de consensos sólidos. No obstante, aclaró que, en caso de que no se logre una síntesis unánime, las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias representan la herramienta institucional idónea para dirimir diferencias de manera democrática y participativa dentro del espacio.
Respecto a su posicionamiento personal, Bordagaray expresó su firme voluntad de integrar el esquema de trabajo diseñado para el futuro de la provincia, aunque puso como condición necesaria la postergación de los intereses individuales. En ese sentido, realizó un llamado a la dirigencia para dejar de lado los egos y las ambiciones particulares, priorizando en cambio la construcción de una estructura política robusta que pueda dar respuesta a las demandas de la sociedad riojana.
Finalmente, el legislador provincial ratificó su compromiso con la búsqueda de acuerdos que permitan que los perfiles más capacitados, tanto hombres como mujeres, tengan la oportunidad de liderar los procesos venideros. Para Bordagaray, el objetivo final de este armado debe ser garantizar que quienes ocupen los espacios de decisión sean los mejores representantes del proyecto colectivo, asegurando así una gestión eficiente y alineada con las necesidades del pueblo.
