Este jueves, los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) llevan adelante un paro nacional en un clima de profunda incertidumbre y angustia. La medida de fuerza surge ante las versiones que indican un recorte de personal que podría afectar a entre 700 y 1.500 empleados en todo el país, poniendo en jaque el funcionamiento de la industria nacional.
Micaela Tula, responsable del INTI en La Rioja, dialogó con MEDIOS RIOJA y calificó la situación como «angustiante» y advirtió sobre el impacto directo en la provincia. «A nivel país somos 2.400 trabajadores; en La Rioja somos apenas 11 profesionales, donde cada uno cumple múltiples funciones», explicó. Según Tula, desde el inicio de la gestión nacional de Javier Milei, el organismo ha sufrido retiros voluntarios y el desmantelamiento de áreas críticas como Metrología Legal, encargada de calibrar equipos de uso diario.
«Se habla de un estado ineficiente, pero lo que se está haciendo es destruir la industria nacional, la competitividad de las empresas y la innovación en los procesos», sentenció Tula.
El cierre de sedes y la precariedad laboral
La situación en el interior provincial es aún más crítica. Silvina Montilla, delegada de ATE y trabajadora del INTI en la sede de Chilecito, relató las precarias condiciones en las que desempeña su labor tras el cierre de dicha oficina por orden del Gobierno Nacional.
Montilla, quien es Técnica Superior en Industrias Alimentarias, continúa brindando asistencia técnica a empresas y municipios bajo la modalidad de home office, pero con recursos propios. «Visito a las empresas en mi auto particular y pagando yo el combustible. Me prestaron una computadora para poder seguir trabajando», denunció.
La delegada expresó su temor ante la inminente llegada de telegramas de despido: «No sabemos quiénes seremos los afectados, pero sabemos que, al haber cerrado las sedes del interior, los que seguimos estamos en la mira».
Un laboratorio referente en riesgo
Uno de los puntos más preocupantes para la delegación riojana es la pérdida de capacidades operativas. Tula recordó que la provincia contaba con un laboratorio de etilómetros, encargado de verificar los alcoholímetros utilizados en seguridad vial. Este centro era referente en la región, procesando equipos provenientes incluso de las provincias de Córdoba y San Luis.
Finalmente, las representantes informaron que mantuvieron una reunión con el ministro Harry Pérez, destacando que el Gobierno Provincial y los legisladores nacionales han manifestado su apoyo a la institución frente a este proceso de ajuste que amenaza con desmantelar el apoyo tecnológico al sector productivo regional.
