El dirigente sanjuanino se convirtió en el primer rival peronista que enfrentaría a Axel Kicillof y defendió la necesidad de ordenar al justicialismo mediante elecciones internas.
El senador nacional y ex gobernador de San Juan, Sergio Uñac, confirmó que será candidato a presidente de cara a las elecciones de 2027 y se convirtió así en el primer dirigente peronista que aparece como potencial rival interno del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
La decisión fue anunciada luego de que el dirigente enviara una carta al Partido Justicialista Nacional para proponer la realización de internas partidarias, en medio del debate por el futuro del espacio opositor y la posible eliminación de las PASO.Noticias Buenos Aires
“He tomado una decisión personal y es ser candidato”, afirmó Uñac durante una entrevista. En ese sentido, sostuvo que dentro del peronismo existe acompañamiento hacia su postura y agregó: “Hay gente de peso que acompaña la decisión”.
Según explicó, en conversaciones privadas varios referentes coincidieron en la necesidad de discutir candidaturas y también los mecanismos de selección dentro del partido.
El respaldo interno y el contacto con Cristina Kirchner
Las aspiraciones presidenciales del ex gobernador sanjuanino comenzaron a tomar fuerza a finales de marzo, cuando impulsó públicamente la necesidad de abrir una discusión interna dentro del PJ.
En ese contexto, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se comunicó con él para felicitarlo por la carta enviada a la sede nacional del partido.
Durante una entrevista brindada en el canal de streaming Blender, Uñac también fue consultado sobre el rol de Cristina Kirchner dentro del peronismo luego de haber quedado inhabilitada para ejercer cargos públicos tras la condena en la causa “Vialidad”.
Frente a ese escenario, el senador consideró que al peronismo “le hace falta discutir nueva conducción”.
Aunque evitó hablar de “proscripción”, remarcó que “con una presidenta del partido con la situación judicial, que obviamente tiene una inhabilitación perpetua, el peronismo tiene que proponer discusión y conducción”.
A pesar de las repercusiones que generaron sus declaraciones dentro del espacio, destacó que el partido cuenta con “cinco vicepresidentes”, situación que permitiría construir alternativas de liderazgo hacia adelante.
El pedido de una interna cerrada
Uno de los principales planteos de Uñac tiene que ver con la necesidad de ordenar la definición de candidaturas dentro del justicialismo mediante una interna partidaria.
El senador viene reclamando desde hace meses la realización de una interna cerrada, especialmente ante la posibilidad de que el oficialismo impulse nuevamente la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En la carta enviada al PJ nacional, el dirigente planteó: “Solo será posible construir un proyecto político sólido si el proceso de definición de candidaturas no se desarrolla de manera improvisada o en plazos extremadamente acotados”.Videos de debates
Además, sostuvo que “Nuestra Carta Orgánica establece que la fórmula presidencial debe definirse mediante las PASO, lo cual en el calendario actual ubicaría esa definición en agosto del año electoral, o incluso después en caso de una eventual suspensión de las Primarias”.
En ese sentido, advirtió que “ese cronograma resulta claramente insuficiente para ordenar políticamente al justicialismo, construir consensos programáticos y desarrollar una estrategia electoral nacional coherente”.
Más adelante, reiteró que “el peronismo tiene que clarificar liderazgos y hacer una interna cerrada”. Asimismo, señaló que, en caso de que las PASO continúen vigentes, “la interna abierta va a validar para lo que viene al candidato que gane”.
“Un peronismo de soluciones”
Respecto al rumbo que debería tomar el espacio opositor de cara a las próximas elecciones presidenciales, Uñac sostuvo que el principal desafío pasa por “una discusión de ideas”, antes que por nombres propios.
Por eso, afirmó que el objetivo debe ser consensuar propuestas y luego definir quién representará al peronismo en 2027.
En esa línea, aseguró que imagina “un peronismo de soluciones, no que plantee problemas”.
Además, aclaró que no busca asumir un rol de representación exclusiva del interior del país y pidió que la posible competencia interna con Axel Kicillof no sea interpretada como una disputa entre el interior y el Área Metropolitana de Buenos Aires.
“Es uno más otro”, resumió el senador sanjuanino.
Al mismo tiempo, hizo una lectura sobre el trabajo territorial que debería realizar cada dirigente. Según indicó, Kicillof tendrá que recorrer las provincias, mientras que él deberá trabajar para ganar conocimiento dentro de la provincia de Buenos Aires.Noticias Buenos Aires
Críticas al modelo económico de Milei
Por otra parte, Uñac también se diferenció de la política económica impulsada por el presidente Javier Milei.
Si bien destacó que durante su gestión en San Juan mantuvo el equilibrio fiscal, cuestionó la forma en que el Gobierno nacional lleva adelante ese objetivo.
“No comparto este equilibrio fiscal, que es a costa de cualquier cosa”, expresó.
Como ejemplo, mencionó la reciente marcha universitaria en reclamo por el financiamiento de las universidades públicas y sostuvo que el Gobierno nacional “no eliminó la inflación”, sino que “más o menos la controló”.
Defensa de la minería y del RIGI
Durante la entrevista, Uñac también defendió el desarrollo de la minería y pidió “sincerar la discusión minera” en el país.
En ese marco, explicó que acompañó con su voto la reforma de la Ley de Glaciares debido a que San Juan era una de las provincias más beneficiadas por los proyectos vinculados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El senador remarcó además la importancia tecnológica que tiene la actividad minera, especialmente en relación con la producción de litio destinado a baterías de celulares.
“Si es no a la minería, hay que devolver cada una de estas cosas con las cuales hoy nos estamos comunicando”, afirmó.
No obstante, insistió en la necesidad de impulsar una “minería responsable” y marcó diferencias entre las realidades productivas de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
