ras conocerse los últimos datos del índice de precios, el contador público y docente de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Luis Herrera, dialogó con MEDIOS RIOJA y analizó el impacto del 2.6% registrado y graficó la situación actual de la economía con una metáfora precisa: «Tenemos un auto que venía a 200 kilómetros por hora y el conductor levantó el pie para que vayamos a 180».
Para el especialista, el dato es positivo fundamentalmente porque se ubica por debajo del registro del mes anterior, lo que confirma que se lograron disipar los shocks estacionales que habían marcado el ritmo de febrero. Sin embargo, Herrera fue categórico al diferenciar la desaceleración del índice de una caída real en las góndolas.
Desaceleración vs. Deflación
El economista advirtió sobre la percepción social frente a estos números y aclaró que una desaceleración no implica que el costo de vida sea menor:
«Esto no quiere decir que los precios hayan bajado. De hecho, ningún precio bajó; si fuera así, estaríamos hablando de otro concepto que es la deflación. Lo que hay es una merma en la velocidad de la suba de precios».
Finalmente, Herrera remarcó que, si bien la tendencia a la baja es un indicador importante para el análisis macroeconómico, al desagregar los datos se observa que «la baja, si bien es importante, si vemos es poquita», debido a que el índice se calcula sobre una canasta genérica que muchas veces dista de la percepción del día a día de los consumidores.
