El INDEC publicó la actualización de la Canasta de Crianza. El tramo de 6 a 12 años es el más costoso, mientras que para un bebé menor de un año el valor ya supera los $511.000. El impacto del tiempo de cuidado.
Buenos Aires / La Rioja. Criar un hijo en la Argentina actual representa un desafío económico cada vez más cuesta arriba para las familias. Según el último informe de la Canasta de Crianza publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los costos mensuales para cubrir las necesidades básicas de los menores volvieron a registrar un fuerte incremento, consolidándose como un termómetro clave de la realidad social del país.
El relevamiento oficial detalla que el tramo más costoso corresponde a los niños de entre 6 y 12 años, etapa asociada a la escolarización primaria, donde la canasta mensual trepó a los $654.221. En el otro extremo de la escala, el costo de mantener a un bebé menor de un año supera los $511.000 por mes.
La escala de costos según la edad
El informe del organismo estadístico diferencia los montos en cuatro grandes grupos etarios, adaptándose a las necesidades biológicas, educativas y de atención de cada etapa:
- Menores de 1 año: $511.124 mensuales.
- De 1 a 3 años: Monto diferenciado según necesidades de estimulación y transición.
- De 4 a 5 años: Costos vinculados a la inserción en el sistema educativo inicial.
- De 6 a 12 años: $654.221 mensuales (el segmento con mayor impacto en transporte, indumentaria y alimentación).
El valor invisible del cuidado
Una de las particularidades de esta medición es que no se limita a calcular los gastos tangibles como la comida, la vestimenta, la salud, el transporte o la educación. El índice incorpora de manera central el valor económico del tiempo de cuidado, es decir, las horas que los adultos deben destinar directamente a la atención, acompañamiento y logística de los menores.
De acuerdo con el INDEC, este componente —muchas veces invisibilizado en la economía del hogar— representa la mayor parte de la canasta en todos los grupos etarios, ya que resignar horas de trabajo para cuidar a un hijo tiene un impacto directo en los ingresos familiares.
Referencia clave para la Justicia de Familia
Respecto al mismo periodo del año anterior, los costos de la crianza sufrieron un aumento cercano al 25% en todas las categorías, reflejando la persistente presión inflacionaria sobre la economía doméstica.
Más allá de su valor estadístico, este indicador se consolidó en el último tiempo como una herramienta jurídica fundamental. Los juzgados de familia de todo el país —incluidos los de nuestra región— lo utilizan de forma cotidiana como la principal referencia oficial para fijar y actualizar las cuotas alimentarias en los procesos de separación o divorcio, brindando un marco de previsibilidad y justicia basado en datos reales del costo de vida.
