El sindicato SER-Salud relanzó el reclamo para reducir la jornada laboral del personal de enfermería, servicios generales y agentes sanitarios a 30 horas semanales, con guardias de seis horas los fines de semana, ante la falta de respuestas salariales por parte del Gobierno provincial.
El secretario general del gremio, Roberto Carrizo, dialogó con MEDIOS RIOJA y explicó que este tema de las horas lo vienen discutiendo hace tiempo, cada vez que se reunían y hablaban de los salarios, pero lamentó que eso nunca se llevó a cabo y que hoy hay una desigualdad debido a que hay hospitales que tienen ocho horas y otros que no. Ante la recurrente respuesta oficial de que no hay fondos ni plata para actualizar los salarios, el dirigente sostuvo que estamos empantanados y sin soluciones, por lo que exigen que se garantice la jornada de seis horas en días hábiles y guardias.
Respecto a la justificación histórica de la carga horaria actual, el referente gremial recordó que esto tiende a ser una medida que tomó el gobierno en su momento, «donde se había planteado que la jornada de 8 horas era para sostener los salarios como en el sector privado», pero advirtió que con el paso del tiempo los salarios no se actualizaron como en el sector privado.
Para graficar el desfasaje, detalló la enorme distancia que separa a ambos sectores al señalar que «una enfermera en el sector privado gana más de un millón de pesos y en el público el básico es de $350 mil», a lo que sumó que los profesionales tienen salarios que no superan los 800 mil pesos y que existe una brecha salarial muy grande entre profesionales y no profesionales.
Carrizo también apuntó contra la falta de canales oficiales de negociación y la ausencia de paritarias en el sector, denunciando que las actualizaciones salariales las anunciaron a través de redes sociales, sin discusión con sindicatos, y que no tienen un ámbito donde discutir. En ese sentido, criticó la falta de un convenio colectivo de trabajo y aseguró que somos de las pocas provincias donde los salarios los decide en forma unilateral el poder Ejecutivo, de acuerdo al humor que tenga. Asimismo, aclaró la postura del gremio frente a la crisis actual expresando que son conscientes de la situación económica y pretenden que se discutan los salarios, no de esta manera en que se impone.
Finalmente, el titular de SER-Salud describió el impacto de la crisis en la vida cotidiana de los trabajadores y la presión que sufren por exigencias impositivas. Manifestó que se suma la crítica y el enojo de los profesionales porque se les exige pagar las matrículas en un mal momento, revelando que en el interior hay casos de matrículas que tuvieron que sacar préstamos para pagar las deudas. Esta precarización también paraliza el recambio del personal, ya que según explicó Carrizo, muchos están en condición de jubilarse y no se jubilan porque van a cobrar la mínima, por lo que no se quieren ir del sistema de salud porque están precarizados. Como balance de la asfixiante situación económica del sector, concluyó que nos pasa como en todos lados, tomamos deudas para cubrir más deudas, y no sabemos cómo estirar el salario para llegar a fin de mes.
