El gremio de trabajadores de la salud en La Rioja cuestiona la medida provincial que condiciona el cobro total del sueldo a la regularización de la matrícula profesional. La medida de fuerza está prevista para este miércoles 3 de junio.
En un clima de tensión creciente, la Asociación de Profesionales de la Salud de La Rioja (APROSLAR) anunció un paro provincial para este próximo miércoles 3 de junio. La medida surge en rechazo a un reciente decreto del gobierno provincial que, según el gremio, vulnera derechos fundamentales de los trabajadores.
El punto central del conflicto es la nueva normativa que establece que aquellos profesionales de la salud que no cuenten con su matrícula al día sufrirán el descuento de un porcentaje significativo de sus haberes.
«Un derecho de propiedad»
Desde APROSLAR, en conjunto con la Federación Nacional de Profesionales de la Salud (FESPROSA), calificaron la medida como «ilegal, ilegítima y arbitraria». El argumento principal es que el salario tiene carácter alimentario y es un derecho de propiedad protegido tanto por la Constitución Nacional como por el Código Civil.
«Estamos ante una posible retención indebida de haberes», advirtieron desde el gremio, señalando que la acción oficial busca «quitar compulsivamente» una parte de los ingresos bajo una excusa administrativa.
Acciones judiciales y alcance nacional
El conflicto no se limitará a la medida de fuerza. El equipo legal de APROSLAR ya se encuentra trabajando en la presentación de recursos administrativos ante el Ministerio de Salud y la Secretaría de Trabajo de la provincia. Asimismo, confirmaron que el expediente llegará a instancias judiciales para frenar lo que consideran un ataque a la seguridad jurídica de los trabajadores.
La denuncia también será visibilizada a nivel nacional mediante la intervención de FESPROSA, buscando alertar sobre el impacto de estas políticas en un contexto regional y nacional ya marcado por la quita de programas sanitarios, el cierre de hospitales y despidos en el sector.
El contexto del reclamo
El llamado al paro del 3 de junio no responde únicamente a la cuestión de las matrículas. Según APROSLAR, la medida es un reflejo de una gestión que, lejos de priorizar la salud pública frente al aumento de la pobreza, destina sus recursos a controles punitivos.
El gremio reclama una agenda centrada en:
- La mejora de la salud pública.
- La recomposición salarial acorde a la realidad inflacionaria.
- La optimización de las condiciones laborales para los profesionales.
«Siguen aumentando las dificultades en el sector, pero la respuesta oficial es intentar dividir a los trabajadores», sentenciaron desde la dirigencia gremial, asegurando que la lucha por la defensa de sus derechos y la calidad del sistema sanitario provincial continuará.
