La despedida del líder de Los Redondos en Villa Domínico desborda de gente y, hasta el momento, se contabilizaron 15.000 personas por hora.
El homenaje al Indio Solari, en el Polideportivo Municipal José María Gatica de Villa Domínico, se mantenía este domingo con una incesante concurrencia, que podría llegar al millón de fanáticos, según los datos aportados por la organización por altoparlante en el lugar.
Por el momento, la despedida del líder de Los Redondos contabiliza alrededor de 15.000 personas por hora y se rumorea que el evento se extendería otro día, por la enorme cantidad de gente que aguarda para ingresar a la capilla ardiente.
Desde la seguridad que se encuentra en el predio, pidieron que, en lo posible, los seguidores no dejen más objetos porque «no hay prácticamente más lugar», en el sitio donde descansan los restos del artista.
Por su parte, la familia de Solari agradeció a los fanáticos por el acompañamiento en la despedida y pidió continuar el velatorio «en paz», y recordaron que habrá «lugar» para que todos puedan dar su adiós.
Desde las primeras horas de la mañana la concurrencia a la zona fue incesante y, hasta la tarde noche, se mantienen filas de varias cuadras para pasar cerca del féretro del cantante.
“La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno”, indicaron sus allegados en un nuevo comunicado difundido en la cuenta oficial del músico, según reporta la agencia NA.
“Graciosos y valientes”
Solari, cantante de la mítica banda Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota -conocida como Los Redondos- murió el viernes a los 77 años por un accidente cerebro vascular. Su muerte desató una cadena de mensajes y manifestaciones de dolor de una comunidad fiel de fanáticos que auguran una maratónica despedida.
«Hoy es más que emoción (…) El Indio es como mi viejo, el Indio me enseñó mucho», dijo a la agencia francesa AFP Gerardo López, uno de los fanáticos que se acercaron a despedir a su ídolo.
Para este gerente de 45 años, Solari llegó a tanta gente porque sus canciones «tocan el corazón».
Las puertas del polideportivo donde se encuentra el cuerpo del músico se abrieron pasadas las 11 horas y la despedida durará «hasta que haga falta, para que nadie pierda su oportunidad de decirle adiós», adelantó la cuenta oficial del músico.
«Caminaremos y seremos pacientes, mientras compartimos canciones, hasta llegar a su encuentro y expresarle lo que nos inspiró», añadió el comunicado, que cierra con dos definiciones propias de Solari: “Graciosos y valientes”. La frase aparece más extendida en el tema “Pinturas de guerra”: “Dolerá porque fui feliz, fuimos tan graciosos y también tan valientes, que aún reímos”.
Las kilométricas filas de fanáticos en su despedida son un capítulo más del fenómeno popular que significan en argentina Los Redondos y en especial Solari, alma de una banda que protagonizó masivos shows que en algunos casos se vieron desbordados.
En la convocatoria al velatorio la familia del artista aludió a la rebeldía que identificó a la banda.
El funeral «no será el momento de sacar afuera la rabia, ni caer en provocaciones, sino de honrarlo», señaló.
Sin contratos con discográficas y al margen de la industria musical, Los Redondos, activos entre 1976 y 2001, cultivaron un público masivo movido por el boca en boca, una tribu incondicional que asistía en comunidad a las «misas ricoteras», como se conocía a sus recitales.
Las canciones de Solari, cargadas de poesía, calaron hondo en varias generaciones de argentinos de todas las clases sociales, que poblaron con sus letras tatuajes, murales y banderas en los estadios de fútbol.
Los Redondos trascendieron el ámbito musical para convertirse en un espacio de pertenencia para amplios sectores y Solari se convirtió en un ídolo popular, más cerca de la figura de Diego Maradona que de otro músico.
Los seguidores del cantante ya se habían congregado de a miles el viernes en la Plaza de Mayo de Buenos Aires al conocerse la noticia de la muerte del cantante, que en 2016 había anunciado que sufría la enfermedad de Parkinson.
Foto: TOMAS CUESTA / AFP
