El empresario, quien cumple una condena de 15 años, denunció pésimas condiciones de alojamiento tras ser internado de urgencia por un cuadro de pulmonía. Su defensa insiste en el deterioro de su salud.
La salud de Lázaro Báez volvió a tensar la relación entre el Servicio Penitenciario Federal y el Poder Judicial. El empresario, que cumple una condena unificada de 15 años por los casos «Ruta del Dinero K» y «Vialidad», protagonizó un fuerte intercambio verbal con el juez Costabel durante una reciente visita al Hospital Penitenciario de Ezeiza.
El desencadenante del conflicto fue la internación de urgencia del exempresario santacruceño a causa de un cuadro de pulmonía. Según trascendió, durante la visita del magistrado, Báez no ocultó su malestar: denunció que las condiciones de su celda y la atención brindada dentro del penal no se corresponden con su frágil situación clínica, la cual, según su entorno, atraviesa un «progresivo deterioro».
El choque con la Justicia
El encuentro entre el juez Costabel —integrante del tribunal que dictó su condena— y el detenido subió de tono cuando Báez reclamó condiciones de detención que garanticen una recuperación efectiva.
Aunque el Servicio Penitenciario Federal insiste en que el empresario se encuentra clínicamente estable, lúcido y sin síntomas de gravedad, los allegados a Báez contradicen esta versión oficial. Argumentan que sus múltiples patologías preexistentes —que incluyen diabetes, hipertensión y afecciones respiratorias crónicas— exigen cuidados que el entorno carcelario no puede proveer.
¿Prisión domiciliaria en el horizonte?
Tras el incidente, la defensa de Báez ha comenzado a articular nuevas presentaciones judiciales. El objetivo es claro: insistir nuevamente con el pedido de prisión domiciliaria, bajo el argumento de que el sistema penitenciario no posee la infraestructura necesaria para gestionar sus problemas de salud.
Hasta el momento, la Justicia ha mantenido la firmeza en su cumplimiento de la pena. No obstante, este nuevo episodio abre un interrogante sobre si el tribunal considerará una revisión de las condiciones de alojamiento o si se mantendrá el status quo de su detención en Ezeiza.
