El sector hotelero y gastronómico de la provincia recibió con optimismo la decisión de reactivar los bonos de cancelación de deuda conocidos como «Chachos». Armando Zavattieri, secretario de FEHGRA en La Rioja y referente del turismo provincial, dialogó con MEDIOS RIOJA, y destacó la importancia de esta herramienta como un incentivo directo al consumo ante el complejo escenario económico actual.
Zavattieri recordó que el modelo nació como una propuesta del sector basada en el éxito del programa nacional «Previaje» y que, en su anterior implementación, obtuvo resultados sumamente positivos durante dos meses de prueba. «Fue fuera de temporada, pero es un incentivo único, y muy importante, que el turista lo elige a la hora de viajar», subrayó el dirigente.
El mecanismo, que busca formalizar la actividad, requiere que el visitante se aloje en establecimientos registrados por un mínimo de dos noches. Al realizar el canje, el turista recibe un reintegro del 50 por ciento de lo abonado, con un tope de 150 mil pesos. «Inmediatamente le reintegran el 50 por ciento de lo abonado. Con ese reintegro, salían con chachos billetes, y algunos se los llevaban de suvenir», comentó Zavattieri sobre la experiencia previa.
Para el referente de FEHGRA, la medida es fundamental para dinamizar la economía local, ya que el beneficio se traduce rápidamente en compras de indumentaria y gastronomía. «Dada la situación económica, que es muy crítica, es muy buena la implementación, porque va a comida, indumentaria, a las necesidades, que son bastantes las que tiene el asalariado hoy en día», enfatizó. Asimismo, afirmó que el sector gastronómico está preparado para recibir los bonos, considerando que el efecto repercute en el consumo permanente del turista desde que llega a la provincia hasta que se retira.
Por otro lado, el panorama para el próximo receso invernal plantea desafíos importantes para el sector. Según explicó Zavattieri, la situación del mercado es «muy fluctuante» y «deprimida», lo que se ha visto reflejado en la cancelación de grupos organizados. «Sucedió de algunos que se bajaron y a esta altura no se puede salir a vender, porque no hay tiempo para salir a ofrecer viajes de 30 días», advirtió.
Pese a que el sector cuenta con precios competitivos para la temporada, la falta de reservas y la incertidumbre de los organizadores de viajes condicionan las expectativas. «No tenemos reservas, está muy fluctuante la situación. Algunos piden más tiempo para ver si completan los coches», concluyó el secretario de FEHGRA.
