Pablo Moyano y Daniel Yofra cuestionaron la estrategia de la central obrera frente al Gobierno y pidieron retomar la movilización como herramienta de presión.Análisis presidencial
La presión interna sobre la CGT volvió a crecer después de que dirigentes gremiales reclamaran una nueva medida de fuerza contra el Gobierno de Javier Milei. Los planteos apuntan a revisar la estrategia de la central obrera frente a las políticas económicas oficiales y, en particular, frente al avance de la reforma laboral.
El dato que alarma al Gobierno: crece el rechazo a Adorni entre votantes de La Libertad Avanza
Uno de los reclamos más fuertes llegó desde el líder de Camioneros, Pablo Moyano, quien sostuvo que los trabajadores del transporte atraviesan una situación crítica y pidió recuperar la movilización como herramienta de respuesta sindical.
“La mayoría de los trabajadores del transporte estamos pasando esta situación y la única forma de revertirla es la lucha. Hay que pelear en la calle contra Milei”, afirmó Moyano durante un encuentro promovido por la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte.
El dirigente también cuestionó la estrategia que adoptó la conducción cegetista para intentar frenar la reforma laboral. En ese sentido, sostuvo que las vías judiciales y el diálogo con gobernadores no alcanzaron para contener el avance del oficialismo.
“La CGT tiene que estar al frente. Han tenido tres estrategias, dos les fallaron, que fue ir a la Justicia y hablar con los gobernadores. Queda la calle”, remarcó.
La discusión se reactivó luego de una reunión de la mesa chica de la CGT con las confederaciones que representan a distintas ramas de actividad. El encuentro no derivó en un anuncio inmediato de medidas de fuerza, pero dejó abierta la búsqueda de nuevas formas de protesta.
Críticas a la conducción cegetista
El secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, también apuntó contra la conducción de la central obrera y cuestionó que no se haya actuado con mayor firmeza frente a la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
“Nosotros, la CGT, no hemos hecho lo suficiente para frenar a este gobierno que nos declararon la guerra. La posición de la CGT no condice con la historia del movimiento obrero. Hay que tratar de recuperarla”, señaló Yofra.
El dirigente aceitero planteó además que cualquier medida de fuerza requiere una estrategia más precisa, especialmente por el impacto que pueden tener los descuentos salariales sobre los trabajadores que participen de asambleas o protestas.
Las declaraciones de Moyano y Yofra reflejan el malestar de los sectores sindicales más duros con la postura de la central obrera. El reclamo común es que la CGT vuelva a ocupar un rol central en la calle frente a las reformas del oficialismo y el deterioro del empleo registrado.
El empleo, en el centro del reclamo
El debate sindical aparece atravesado por los números del mercado laboral. Un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina citado en el material base señaló que entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 casi 340.000 hogares sufrieron la pérdida de empleo registrado.Legislación
Ese dato refuerza el argumento de los gremios que piden endurecer la posición frente al Gobierno. Para esos sectores, la combinación de caída del empleo, reforma laboral y pérdida de poder de negociación obliga a revisar la estrategia de la CGT.
Por ahora, la conducción cegetista no confirmó un nuevo paro nacional. Sin embargo, dentro de la central ya se discuten alternativas que podrían ir más allá de una paralización tradicional de actividades. Uno de los dirigentes de la mesa chica planteó que las futuras acciones deberán ser “creativas” y mencionó como referencia la experiencia de la semana social francesa.
La discusión quedó abierta. Mientras una parte de la CGT apuesta a sostener canales institucionales, los sectores más combativos buscan que la central retome la movilización callejera como eje de confrontación con el Gobierno.
