El ministro de Seguridad Miguel Zárate explicó que la política de lucha contra el narcotráfico y el delito en la provincia se sostiene sobre tres ejes de trabajo: controles preventivos permanentes, investigaciones judiciales y operativos de saturación sorpresa, con el objetivo de impedir la circulación de drogas, desarticular organizaciones delictivas y reforzar la presencia policial en los barrios.
El funcionario indicó que diariamente se realizan controles en puestos camineros, rutas nacionales y provinciales, empresas de encomiendas, terminales de ómnibus y de combis para prevenir el traslado de sustancias ilícitas. A ello se suman las investigaciones desarrolladas en conjunto con la Justicia Federal, que pueden extenderse durante meses o incluso años y culminan en allanamientos simultáneos. En ese marco, recordó el procedimiento realizado recientemente, que dejó como saldo cinco personas detenidas y el secuestro de drogas, dinero en efectivo, motocicletas y automóviles.
Asimismo, diferenció esos procedimientos de los denominados operativos de saturación sorpresa, que no responden a una investigación judicial específica sino a una estrategia preventiva basada en tareas de inteligencia policial y denuncias de vecinos. Estos despliegues reúnen a efectivos de comisarías, CAPE, Infantería, Investigaciones y Narcotráfico para realizar controles de personas, requisas y verificación de vehículos en sectores considerados conflictivos.
En relación con el operativo realizado en la zona este de la Capital, precisó que las 23 personas demoradas fueron interceptadas en la vía pública y que no fue necesario ingresar a viviendas. Explicó que solo se realizan allanamientos cuando existe una orden judicial o en situaciones de flagrancia, como la persecución de un sospechoso que intenta refugiarse en un domicilio tras cometer un delito.
El ministro sostuvo además que uno de los principales objetivos de estos operativos es recuperar los espacios públicos. Señaló que plazas, plazoletas y otros sectores de recreación son ocupados en algunos casos por grupos que consumen alcohol o sustancias ilegales, lo que genera preocupación entre los vecinos y provoca que muchas familias y niños dejen de utilizar esos lugares para actividades deportivas o recreativas.
Finalmente, afirmó que la presencia policial busca restablecer las condiciones de seguridad en esos sectores, desalentar el consumo de sustancias en la vía pública y devolver los espacios públicos a la comunidad mediante acciones preventivas y controles sorpresivos en distintos barrios de la ciudad.
