El presidente de Industriales Pymes Argentinos, Daniel Rosato, aseguró que las pequeñas y medianas empresas atraviesan uno de los momentos más críticos de su historia, marcado por la caída del consumo, el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y una creciente falta de competitividad.
El dirigente explicó que la principal causa de la crisis es la fuerte retracción del mercado interno, producto de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, lo que se traduce en menores ventas y una reducción de la producción. A este escenario sumó la apertura de importaciones, que, según afirmó, dificulta la competencia de la industria nacional, especialmente frente a productos provenientes de China que ingresan a precios considerablemente más bajos.
Rosato sostuvo que, en los últimos 27 meses, cerraron más de 26.000 pymes y se perdieron 172.280 puestos de trabajo registrados, de acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Además, advirtió que la situación empuja a muchas empresas hacia la informalidad debido a las elevadas tasas de interés, el incremento de los costos de los servicios y la imposibilidad de acceder al financiamiento.
En ese contexto, remarcó que el crédito es una herramienta indispensable para que las industrias puedan invertir, crecer y sostener el empleo. Por ello, informó que Industriales Pymes Argentinos presentó ante el Congreso un proyecto de ley de emergencia económica y productiva por un año, con el objetivo de brindar alivio al sector mediante incentivos que permitan recuperar la actividad.
El empresario comparó esa iniciativa con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y cuestionó que el Gobierno nacional promueva beneficios para atraer grandes capitales mientras, según sostuvo, las pymes —que generan cerca del 70% del empleo del país— no reciben medidas de apoyo para enfrentar la crisis.
Si bien reconoció como positiva la desregulación de la economía, consideró que es urgente avanzar en una reforma tributaria que mejore la competitividad de la producción nacional. A su entender, sin cambios estructurales que reduzcan los costos y reactiven el mercado interno, la industria, el comercio, la construcción y los servicios continuarán profundizando su proceso de contracción.
Rosato concluyó que la recuperación del entramado productivo dependerá de la implementación de políticas que fortalezcan a las pymes, preserven el empleo y generen condiciones para volver a invertir y producir en el país.
