Marta Bobatto referente de Agrupación Gaucha manifestó su preocupación por el creciente robo de caballos en la Capital y el interior provincial, y aseguró que ya existen más de 15 denuncias presentadas en distintas comisarías, además de numerosos casos que, según afirma, aún no fueron formalizados.
Durante la entrevista explicó que la mayoría de los propietarios no mantiene a sus animales en studs, sino en fincas, terrenos o cerca de sus viviendas, donde diariamente los sacan a pastar y luego los regresan a sus corrales.
“Cuando van a buscarlos, se encuentran con que ya no están. Ahí comienzan los avisos entre los grupos de gauchos y propietarios de caballos sobre los animales desaparecidos”, señaló.
La referente sostuvo que, además de los robos, se han encontrado restos de animales faenados en distintos sectores. “Se hallaron cabezas, patas y en algunos casos dejaron los potrillos vivos después de carnear a las yeguas. Todo eso fue fotografiado y denunciado”, afirmó.
También indicó que hay denuncias realizadas en distintas jurisdicciones, incluso en Sanagasta, donde aseguró que algunos propietarios llegaron a identificar a los presuntos responsables, aunque cuestionaron la falta de avances en las investigaciones.
Según explico, durante la reunión que mantuvieron el pasado viernes se resolvió pedir a todos los damnificados que radiquen las denuncias correspondientes o amplíen las ya existentes para que las autoridades puedan dimensionar la magnitud del problema.
En cuanto al destino de los animales robados, señaló que años atrás existían camiones que retiraban caballos viejos o lesionados para su procesamiento autorizado, pero aseguró que actualmente ese circuito ya no funciona, por lo que desconocen qué sucede con los equinos sustraídos.
En ese contexto, afirmó haber recibido comentarios sobre la presunta venta de carne equina en algunas carnicerías barriales. “Hay personas que nos dijeron que en algunos lugares incluso preguntan si el cliente quiere carne de caballo o de vaca. Si eso es cierto, hay que investigarlo”, expresó.
Indicó además que los bajos precios de algunos productos generan sospechas. “Si aparece carne muy por debajo del valor habitual o dos kilos de carne picada a un precio irrisorio, son situaciones que llaman la atención”, indicó
No obstante, aclaró que esa información surgió recientemente, en medio del debate generado por los robos de caballos, y reconoció que no cuentan con pruebas concretas sobre la presunta comercialización de carne equina, por lo que reclamó que cualquier dato sea investigado por la Policía y los organismos competentes.
Finalmente, reiteró su pedido para que se refuercen los controles y las investigaciones sobre el robo de equinos. “Nuestro reclamo principal es que se actúe. Los caballos están desapareciendo y necesitamos respuestas para frenar este delito”, concluyó.
