El contador y docente de la UNLaR Luis Herrera analizó en Medios Rioja el índice de inflación del 1,9% y sostuvo que, aunque la desaceleración de los precios es una señal positiva, la pérdida del poder adquisitivo y el alto nivel de endeudamiento de las familias impiden que esa mejora se refleje en la economía cotidiana. Además, recomendó destinar el aguinaldo al pago de las deudas más costosas.
Antes de analizar el dato de inflación del 1,9%, el contador advirtió que la desaceleración de los precios representa una señal positiva para la economía, aunque todavía no se traduce en una mejora concreta para el bolsillo de los argentinos. Explicó que el índice del INDEC surge de un promedio de distintos rubros y que la percepción de cada familia depende de los consumos que realiza habitualmente.
En ese sentido, Herrera señaló que «mientras algunos sectores, como la indumentaria y el calzado, muestran estabilidad e incluso bajas de precios, otros rubros esenciales continúan ejerciendo una fuerte presión sobre el presupuesto familiar. Entre ellos mencionó los alimentos, los lácteos, el pan, la carne, las cuotas de medicina prepaga y los medicamentos, que son gastos de los que muchas familias no pueden prescindir».
El especialista sostuvo que la principal razón por la que la baja de la inflación no se percibe en la vida cotidiana es el retraso de los salarios. “Los precios hoy crecen alrededor del 2% mensual, pero los sueldos vienen por detrás. Aunque algunos productos hayan dejado de aumentar tanto, si el ingreso no alcanza, el consumo tampoco se recupera”, explicó. Como ejemplo, remarcó la fuerte caída en el consumo de carne vacuna registrada en los últimos meses, atribuida a la pérdida del poder adquisitivo más que a la evolución de los precios.
Durante la entrevista también fue consultado sobre el destino que conviene darle al aguinaldo. Recordó que el Sueldo Anual Complementario no constituye un premio, sino una parte del salario que el trabajador genera a lo largo del semestre y cobra en dos cuotas al año.
Respecto del ahorro, indicó que «la tradicional caja de ahorro perdió vigencia tras años de alta inflación y que actualmente muchas personas utilizan billeteras virtuales, ya que ofrecen un rendimiento diario sobre el dinero depositado». No obstante, aclaró que esos rendimientos todavía no superan la inflación, aunque permiten reducir la pérdida del valor del dinero mientras permanece inmovilizado.
El contador también alertó sobre otro de los problemas que atraviesa la economía argentina: el elevado nivel de endeudamiento y de morosidad de las familias. Según explicó, «muchas personas no incumplen sus obligaciones por decisión propia, sino porque sus ingresos ya no alcanzan para afrontar los pagos».
Por ese motivo, recomendó que «quienes perciban el aguinaldo destinen prioritariamente esos recursos a cancelar las deudas más costosas, especialmente los saldos mínimos de las tarjetas de crédito y los préstamos con altas tasas de interés». Solo una vez ordenadas las finanzas personales, consideró conveniente evaluar la posibilidad de ahorrar o realizar alguna inversión.
Finalmente, concluyó que «la estabilidad de los precios constituye un paso importante para la economía, la recuperación del consumo y una mejora en la calidad de vida dependerán de que los salarios vuelvan a crecer por encima de la inflación».
