Ocurrió en Villa Larraín. La víctima llevaba entre tres y cuatro días de muerte natural cuando ladrones aprovecharon para vaciar su casa. Hay un detenido con antecedentes.
Un dramático episodio sacudió al departamento sanjuanino de Santa Lucía este lunes por la tarde. Una jubilada de 81 años, identificada como Angela Berta Álvarez, fue hallada sin vida en el interior de su domicilio en Villa Larraín. El macabro descubrimiento no provino de un operativo de seguridad, sino de la valiente intervención de un vecino que frustró un robo en proceso.
Las actuaciones judiciales son llevadas adelante por la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) de Delitos Especiales, bajo la dirección del fiscal Dr. Sebastián Gómez y el ayudante fiscal Dr. Adrián Elizondo Sierra.
De la persecución al hallazgo macabro
Todo comenzó alrededor de las 19:00 horas, cuando un lugareño advirtió que dos sospechosos salían de la vivienda de la anciana —ubicada en calle Zuviría Este— cargando una heladera marrón con intenciones de subirla a un carrito tirado por una bicicleta.
Al verse descubiertos, los malvivientes abandonaron el electrodoméstico en la vía pública y huyeron a pie. Sin embargo, el testigo logró interceptar y reducir a uno de ellos: Gabriel Pozo Ale (32), un sujeto con frondosos antecedentes penales que terminó aprehendido.
Tras la alerta, efectivos de la Seccional 5° acudieron a la propiedad, situada en el fondo de un terreno de gran extensión. Al ingresar, se toparon con una escena desoladora: la vivienda estaba completamente revuelta y desvalijada, con ropa, papeles y utensilios esparcidos por la cocina-comedor. Al avanzar al dormitorio, hallaron el cuerpo de la mujer en posición decúbito dorsal al costado de la cama, en avanzado estado de putrefacción.
Muerte natural y saqueo sistemático
La médica legista que examinó los restos determinó que la víctima presentaba fauna cadavérica y estimó que el deceso ocurrió entre 72 y 96 horas antes (es decir, entre el mediodía del jueves 23 de julio y la tarde del lunes). En una primera inspección no se detectaron signos visibles de violencia, por lo que el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente.
«Ningún acceso a la propiedad presentaba signos de haber sido violentado. Las autoridades presumen que los delincuentes aprovecharon la muerte natural de la jubilada para ingresar y desmantelar la casa progresivamente durante el fin de semana».
Álvarez vivía sola, tenía una leve discapacidad motriz y se desplazaba con bastón. Sus familiares ratificaron ante los investigadores el faltante de gran parte de sus pertenencias: la cocina, una garrafa, un televisor de 32 pulgadas, una mesa, sillas y ropa de cama. Incluso, cámaras de seguridad privadas captaron el lunes por la tarde a los sujetos retirándose del lugar con sillas a bordo de un carrito.
Medidas en curso
El único detenido permanece alojado en la Seccional 5° a disposición de la Justicia, mientras que la vivienda se encuentra clausurada bajo estricta consigna policial. En tanto, personal de Criminalística y la división D8 continúan peritando la escena y analizando el material fílmico recolectado.
