La causa judicial por el caso de Ilda Goyochea sumó un elemento clave tras la declaración de la primera testigo en las audiencias de debate. Se trata de una profesional de la Clínica ERI que participó en la atención inicial de la joven y cuyo relato cuestiona la versión brindada por los imputados. Hoy declaraba el encargado de la guardia de la institución médica.
Durante su testimonio, la médica confirmó que, al ingresar al centro asistencial, la víctima no tenía ningún elemento que cubriera o protegiera la herida que presentaba. Este dato se cruza con las conclusiones de la autopsia, la cual determinó que la lesión era de carácter lineal y medía aproximadamente 20 centímetros.
Estos aportes técnicos y testimoniales profundizan las sospechas sobre el relato de los acusados. Cabe recordar que, al momento de solicitar asistencia policial, los imputados habían sostenido que se encontraban bailando y que no habían advertido el instante en el que Ilda cayó y, presuntamente, se cortó con una copa.
Por su parte, la Justicia continúa analizando los testimonios y las pericias científicas para esclarecer lo ocurrido aquella noche y determinar si la lesión fue producto de un accidente o si existió otra circunstancia penalmente relevante.
