El concejal del Departamento Capital y presidente del Comité Capital de la Unión Cívica Radical, Nazareno Rippa, participó de una reunión con el obispo de La Rioja, Monseñor Dante Braida, y miembros de la Pastoral Social de la Iglesia, en la que se dialogó sobre distintas problemáticas que atraviesan actualmente a la sociedad riojana.
Durante el encuentro se abordaron especialmente cuestiones vinculadas al endeudamiento de las familias, la salud mental, las adicciones y la ludopatía, con particular preocupación por el impacto que estas problemáticas tienen en niños, adolescentes y jóvenes.
En ese marco, Rippa acercó el proyecto de ordenanza para la prevención y tratamiento de la ludopatía online, que propone medidas de prevención, concientización y protección frente al acceso de niños y adolescentes a las apuestas online, incluyendo restricciones a la publicidad y el bloqueo de sitios de apuestas en redes Wi-Fi de espacios y establecimientos públicos.
Asimismo, se intercambiaron opiniones sobre la calidad institucional, la transparencia pública y la necesidad de recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas, como parte de una agenda orientada al fortalecimiento de la vida republicana.
Rippa destacó la importancia de generar espacios de diálogo con distintos sectores de la comunidad y señaló que “la política no puede permanecer al margen de las problemáticas que atraviesan cotidianamente a las familias, especialmente cuando afectan a nuestros jóvenes”.
Participaron del encuentro Nazareno Rippa, concejal del Departamento Capital y presidente del Comité Capital de la UCR; Nicolás Sánchez, concejal mandato cumplido; Sebastián Abravanel, presidente de la Juventud Radical de La Rioja; Charles Ayala, miembro del Comité Capital de la UCR; y Mariana Romero, integrante del equipo técnico.
Por parte de la Iglesia participaron Monseñor Dante Braida y miembros de la Pastoral Social, quienes compartieron sus perspectivas y experiencias sobre las distintas realidades sociales abordadas durante el encuentro.
Finalmente, los participantes coincidieron en la importancia de mantener abiertos estos espacios de diálogo y cooperación entre las instituciones políticas, sociales y religiosas, especialmente frente a problemáticas que requieren prevención, acompañamiento y un compromiso conjunto de toda la comunidad.
