Un nuevo intento masivo de entrada irregular hacia el enclave español de Ceuta fue frustrado gracias a un fuerte despliegue y cooperación entre las fuerzas de seguridad de España y Marruecos.
Cientos de migrantes procedentes del África subsahariana se concentraron en las inmediaciones de Fnideq tras la circulación de mensajes en plataformas como Facebook y WhatsApp que aseguraban una supuesta apertura de la frontera.
Las autoridades marroquíes intervinieron para dispersar a la multitud con gases lacrimógenos y detuvieron a cerca de 300 personas, mientras la Comisión Europea mantiene protocolos activos con las tecnológicas para frenar redes de tráfico de personas.
