El movimiento telúrico ocurrió a las 02.04. Tuvo su epicentro en la zona vecina de Catamarca, pero alcanzó a percibirse de manera leve en edificios y zonas altas de la capital provincial. No se reportaron daños materiales ni personas afectadas.
Un sismo de magnitud 4,3 en la escala de Richter sorprendió a los vecinos de la región durante las primeras horas de este lunes. El fenómeno telúrico se registró exactamente a las 02:04, según el informe técnico emitido por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).
Si bien el temblor tuvo su epicentro precisado en las inmediaciones de la vecina provincia de Catamarca, su profundidad y onda expansiva hicieron que lograra percibirse en gran parte del NOA, generando inquietud entre los ciudadanos que a esa hora se encontraban en descanso.
Los datos técnicos del INPRES
De acuerdo con el reporte oficial del organismo nacional, las características principales del movimiento fueron las siguientes:
- Hora local: 02:04.
- Magnitud: 4,3.
- Profundidad: 156 kilómetros.
- Epicentro: Localizado a 40 kilómetros al sudeste de Tinogasta, 52 kilómetros al noroeste de Aimogasta y a 67 kilómetros al sur de Belén. Su ubicación exacta en coordenadas marcó latitud -28.23 y longitud -67.19.
Intensidad y percepción
Debido a la importante profundidad a la que se produjo el foco del sismo (156 km), la energía liberada se amortiguó al llegar a la superficie, traduciéndose en una intensidad leve.
En la localidad catamarqueña de Tinogasta, el movimiento alcanzó el grado III en la escala Mercalli Modificada, lo que significa que fue percibido perceptiblemente por algunas personas en reposo o en pisos altos.
En tanto, en ciudades como San Fernando del Valle de Catamarca, Belén, Fiambalá y la ciudad de La Rioja, el sismo se catalogó con una intensidad de entre II y III, registrándose de manera muy leve en edificios y viviendas urbanas.
Hasta el momento, las autoridades provinciales y de Defensa Civil de la región confirmaron que no se registraron daños materiales ni personas heridas a causa del temblor, manteniéndose el monitoreo habitual de la actividad sísmica en la zona cordillerana y de transición.
